Juan 19: Consumado es…

Léase por favor Juan 19:28-42

Consumado es dijo el Señor al entregar su espíritu al Padre. Es uno de siete dichos en la cruz, y por conocerlos todos, nos toca leer la historia en los cuatro evangelios. Solo aquí en Juan escuchamos estas palabras. Que lindo es el himno que a veces cantamos “‘Consumado es’, ‘consumado es’” (himno 293 en el himnario Mensajes del Amor de Dios.) Me acuerdo que el hermano Roberto dio este himno, estando yo con él en Barquisimeto, Venezuela, y noté la impresión que dejó en la cara de la esposa del hermano Miguel Coronado. Después de la reunión ella nos dijo “me daba un nudo en mi garganta.”

¡Oh, que inmenso el beneficio que operó el divino amor!
¡Oh, que excelso el sacrificio que hizo nuestro Salvador!
“Consumado es”, “consumado es”
Démosle ferviente loor.

Como vimos en cuanto las palabras en la oración de Jesús en Juan 17 cuando dijo Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese algo que no quiere decir que la cruz era innecesaria, tampoco aquí sus palabras quieren decir que lo que sigue no era necesario, eso es, el derramamiento de su sangre. Pero este dicho, antes de poner su vida por su propia voluntad, enfatiza otra vez su divinidad. Usted y yo no somos capaces de declarar el valor de nuestra vida aquí en el mundo y así no conocemos que tan larga será nuestra vida, y sería una jactancia por nosotros declarar tal cosa. El Salmo 22, el Salmo que empieza con la profecía del abandono de Dios, termina con estas palabras Vendrán, y anunciarán su justicia; A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto. El hermano Bruce Anstey nos ha dicho que él hizo esto puede ser traducido “consumado es.”

Cristo había venido al mundo con el pleno conocimiento de todo lo que le había sido confiado por el Padre. Ahora lo dejaba al mundo con el pleno conocimiento que todo se había cumplido; no faltaba nada. El profeta había predicho que Jehová lo haría un sacrificio santo y totalmente aceptable. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, (Isaías 53:10) y esto se cumplió sin dejar nada incompleto. Como consecuencia, ahora nuestra fe puede adoptar el lenguaje de Isaías 53:5, por su llaga fuimos nosotros curados y hazlo nuestro el valor de aquel sacrificio; así como el remanente arrepentido de Israel lo adoptará en los próximos días. El libro de Hebreos se dedica a desarrollar esta verdad al pueblo profesante de haber creído en Jesús para evitar que se volviera a lo imperfecto e incompleto. ¿Para qué continuar con las sombras, cuando tenemos la realidad? ¡Consumado es!

Tanto Mateo como Marcos nos dicen que después de sus sufrimientos de seis horas, Jesús clamó en alta voz, otra prueba que su muerte no era de debilidad como todos los demás que mueren crucificados, sofocados por ya no tener fuerzas de levantarse. Parecería que Lucas y Juan nos da una parte de esa última expresión. Si es así, debe haber sido: Consumado es, Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. La primera parte enfatiza su deidad, como ya mencionamos, así lo registra Juan; el segundo enfatiza su perfecta humanidad, en su dependencia de Dios, así lo registra Lucas. Después Jesús entregó el espíritu cumpliendo su propia profecía de Juan 10:17-18 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar.

Juan sigue con el motivo de no quebrar los huesos del Señor, por cumplir la profecía de David en los Salmos que sus huesos no iban a ser quebrados (Salmo 34:20) y además, la profecía de Zacarias 12:10 y mirarán a mí, a quien traspasaron… Por muchos años me ha quedado en la memoria la voz del papa de Barbara, esposa del hermano Roberto Thonney, Normando Berry, a leer este versículo. Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua. ¿Qué necesidad había de traspasar a uno ya muerto? Pues, nada, pero sin saber, el soldado romano, expresando su crueldad y corazón tostado por hacer otro insulto a uno ya muerto, servía para cumplir la escritura, y mostrar a nosotros la perfección del Cordero de Dios, así anunciado en el principio de nuestro evangelio, y después declarado por el apóstol Pablo; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. 1 Corintios 5:7

Normalmente no tardo tanto en un solo capítulo, pero creo que hay demasiado bendición por avanzarnos lentamente por Juan 19. Continuamos la semana que viene, Dios mediante, comentando sobre sangre y agua.

Felipe Fournier
14 enero de 2024