Juan 20: Jesús resucitado

Léase por favor Juan 20:1-18

El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.

El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan… Hechos 20:7

Estos dos versículos deben hacer por nosotros bien claro el motivo porque reunimos el primer día de la semana y no el sábado o séptimo día, como algunos. Cristo resucitado es el fundamento de cristianismo, la salvación gratuita por gracia, la introducción de la iglesia, y el cuerpo de Cristo aquí en la tierra con su cabeza en el cielo. La tumba vacía es de importancia sin medida. Todo profeta de las religiones del mundo ha muerto. Nuestro Salvador vive, la plena prueba de Dios glorificado sobre la cuestión del pecado. Satanás, pensando haber ganado una victoria, habiendo motivado al ser humano crucificar y matar a su creador, se encuentra vencido por la resurrección de Cristo de entre los muertos. Vemos una y otra vez en el libro de los Hechos como los apóstoles predicaban a Cristo resucitado. Vale la pena citar algunos.

…Uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. Hechos 1:22

Jesús nazareno … al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella. Hechos 2:24

David … viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Hechos 2:29-32

Y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos. Hechos 3:15

Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos… Hechos 4:10

Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús… Hechos 4:33

El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. Hechos 5:30

Hay muchos más, pero acaso estos sirven como ejemplos. Los animo a ustedes que busquen los otros en el mismo libro de los Hechos.

Volviendo a nuestro capítulo vemos la escena especifica a través de nuestro evangelista Juan. Es necesario leer los cuatro evangelios para saber todo acerca de este día y no es fácil acomodar los eventos precisamente en su orden cronológico, pero enfocando en nuestro capítulo vemos como María Magdalena es la persona que tanto anhelaba cuidar al cuerpo muerto de su Señor, el que la había suelto del poder de siete demonios. María, hermana de Marta y Lázaro tenía mejor entendimiento, quizás, pero en esta María vemos el afecto más profundo. Ella dio las noticias a Pedro y Juan de no haber encontrado su cuerpo en el sepulcro. Después vemos a estos dos discípulos corriendo, y Juan corría más rápido de Pedro. Puede ser que la conciencia de Pedro le quitaba las fuerzas a sus piernas, pues llevaba en su corazón la tristeza de haber negado al Señor tres veces. Pero llegando, los dos vieron una escena de orden, no de un caos de ladrones de la tumba, como después se decía por mentira del liderazgo judío. No, se veía los lienzos puestos allí, y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte. Siguiendo uno de los temas del evangelio de Juan, la introducción del cristianismo, tenemos una pista acerca del carácter de la iglesia que pronto iba a ser formado, visto como el cuerpo de Cristo quedando en la tierra, con la cabeza en un lugar aparte allá en el cielo. Nos dice que Juan vio, y creyó. Pero era una fe todavía ignorante pues faltando todavía la presencia del Espíritu Santo, no eran todavía capaces de apreciar el valor y grandeza de la muerte y resurrección de Cristo pues, aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.

La parte que sigue nos habla ampliamente de los afectos de María Magdalena, llorando por haber perdido el cuerpo del Señor. Sin duda ella, como las otras mujeres, intentaba honrarle a su cuerpo con especias y perfumes. Pero que alegría, después de todo, Jesús no era el jardinero sino su Señor resucitado. Al escuchar su voz diciendo su nombre, ya se daba cuenta. Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro).

Terminamos con la expresión de Jesús después a María no me toques. El sentido es “no me detengas” pues la tendencia de María y sin duda de los otros discípulos era desear mantener a Cristo otra vez en la tierra como su rey. Pero no, Jesús subía a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. Es la relación nueva que iban a tener, algo no posible mientras el Señor quedaba aquí en el mundo.

Felipe Fournier
28 enero de 2024