Juan 20: Jesús resucitado, los discípulos en anticipación de la nueva posición

Léase por favor Juan 20:17-23

Como hemos visto por todo el estudio del evangelio de Juan, vemos el punto de vista de anticipación de la época cristiana. Podemos ver el significado diferente claramente si comparamos Mateo 28 con nuestro capitulo.

Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro … el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado … he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. Mateo 28:1-9

Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro). Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. Verso 16-17

¿Por qué en el evangelio de Mateo vemos a las María abrazando sus pies, mientras en Juan vemos lo contrario? Bueno, como escribí la semana pasada, es difícil reconciliar los eventos del día de la resurrección en su orden cronológico, sin embargo vemos las diferencias según el tema de cada evangelio. El punto de vista en Mateo es un punto judío; en Juan, vemos la introducción a la época cristiana. Los judíos tenían una religión terrenal, algo que se podía ver y palpar y el libro de Hebreos nos cuenta detalladamente las diferencias. Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar… Hebreos 12:18 Si vamos a 2 Corintios 5:16-17 vemos la posición cristiana que concuerda con nuestro evangelio de Juan. De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Así vemos como María Magdalena, con su anhelo de tener el cuerpo muerto del Señor, ya viéndolo resucitado y vivo, hubiera querido mantenerlo así. Pero no, ya no iban a conocer a Cristo según la carne, sino como un Salvador glorificado a la diestra de Dios, separado como su cabeza como vimos con los artículos dejados en la tumba.

Otra cosa diferente en Juan es el anuncio de que ahora llamaba a sus discípulos mis hermanos. Además, la relación con el Padre era algo diferente y nuevo; mi Padre y vuestro Padre. Esta posición es algo mas que vuestro Padre que está en los cielos como anteriormente había enseñado a sus discípulos orar. (Yo no critico a los que oran “Padre celestial” pero esto no da el sentido que tenemos en la oración de Pablo en Efesios 1, doblando sus rodillas al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.) Todo esto sucedió después de la muerte y resurrección de Jesucristo y aunque María en este momento, y tampoco los discípulos tenían el Espíritu Santo morando en ellos y así no entendían estas palabras, lo iban a tener muy pronto.

Este tema sigue en los siguientes versículos, que de nuevo sale difícil acomodar con los otros evangelios, pero son absolutamente según el punto de vista de la venida de la época cristiana.

En Lucas 24, acaso refiriendo al mismo evento leemos Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu … Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Lucas 24:36-37 En nuestro capitulo leemos Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. Vemos a los discípulos en un aposento, reunidos aparte de los judíos, gozando de Jesús resucitado y mirando sus manos y su costado. En Lucas, les mostró sus manos y sus pies heridos. Solo Juan nos cuenta tan elocuente del costado herido del Señor Jesús, y de la sangre que salió, sangre del Cordero santo de Dios, sangre que nos dice Hebreos habla cosas mejores que la sangre de Abel. Así en Juan vemos la preciosa verdad de 1 Juan 1:7 Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

Los versos 22 y 23 nos dan también la anticipación del poder del Espíritu Santo corporalmente en la iglesia. Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos. El soplo de vida había entrado en Adán en Genesis 2, haciéndolo un ser diferente de los animales con la capacidad de conocer a Dios. El soplo sobre los discípulos nos habla de la vida nueva de Cristo resucitado ya impartido a los discípulos. Estos versos nos dan la verdadera posición cristiana en la iglesia donde iban a poder ejercitar la disciplina en una forma corporal. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo… 1 Corintios 5:4

Felipe Fournier
4 febrero de 2024