Léase por favor Mateo 1:1-25
Notamos recientemente en nuestro estudio del evangelio de Marcos como había diferencias distintas en las historias de la resurrección de Jesús de entre los muertos, cada uno según el propósito del evangelista en su cuenta inspirada de la vida, muerte, y resurrección de Jesucristo. El evangelio de Mateo es casi tan destacado que el evangelio de Juan en su distinción. Al igual de Juan empezando con la divinidad indiscutible de Jesús como el Verbo
en sus primeros versículos, Mateo nos da en su primer versículo la distinción de Jesús, Cristo, Mesías de Israel, hijo de David. Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.
Así el Señor Jesús se presenta en el evangelio como el Mesías de Israel, que vino según las profecías del antiguo testamento. Sin embargo, quizás similar a unos hábitos que formamos nosotros de leer solo en los pasajes en la Biblia que más nos encantan, ellos judíos también leyeron sus escrituras según su gusto. Evitaron leer acerca de los sufrimientos y humildad del Mesías. Por ejemplo, Isaías 53:3 nos dice Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
Leyeron más bien de su gloria (que si es parte de su profecía), y eso no concordaba con la manifestación de Jesús. Pero las pruebas estaban allí, a pesar de la terquedad del liderazgo por no leerlo y creerlo por fe. Así el Señor Jesús, al escuchar que los fariseos se ofendieron, escuchando que su problema no era el exterior, sino por el pecado interior, en el corazón y las cosas de allí salían, dijo Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.
Mateo 15:10-14 Se pusieron ciegos, por no admitir su condición de un corazón contaminado por el pecado.
El evangelio de Mateo ha sido llamado el evangelio de dispensaciones, por su presentación clara de los cambios de la dispensación de la ley, bajo cuya administración el pueblo de Israel había fracasado totalmente, y la cumbre de eso se nota en el rechazo de Jesucristo, Mesías de Isael. Aunque tenemos la tendencia de dividir la Biblia en siete dispensaciones, mejor se entiende que son tres. La dispensación de la ley tiene a Jehová Dios en una relación con su pueblo Israel por medio de su pacto. Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos.
La dispensación a la cual en Señor Jesús les estaba introduciendo en el evangelio nuestro es la presente, que nosotros también gozamos. Se describe en su título completo, “La dispensación del Misterio de Cristo y la iglesia en este presente día de la gracia.” A menudo lo abreviamos como “La dispensación de la gracia” y trata con la iglesia de judíos y gentiles en la tierra, pero cuyo llamamiento es celestial y no terrenal. En el futuro, veremos desde el lado del cielo, “La dispensación del cumplimiento de los tiempos” cuando Cristo ha de ser por fin reconocido como Rey de Reyes y Señor de Señores, reinando sobre ambos un remanente de los doce tribus de Israel y las naciones de los gentiles en el Milenio en la tierra. En ese tiempo, estos dos grupos tendrán su bendición terrenal, mientras la iglesia, novia de Cristo, los santos del antiguo testamento, y los mártires de la tribulación, todos tendrán su bendición celestial.
Así con este bosquejo empezamos a ver como nuestro evangelio presenta al Mesías de Israel, precisamente en el carácter que fue profetizado en el antiguo testamento. Vemos en el primer versículo la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.
Como hijo de David, Jesús es el heredero de la corona, o mejor dicho diadema del Rey. Como hijo de Abraham, es el heredero de la tierra prometida a Abraham.
Se nota destacado también en el evangelio de Mateo que hay varias ocasiones donde se menciona dos personas, cuando en los otros evangelios, presentando lo que parece ser las mismas circunstancias, solo se presenta una persona. No es por exageración que es así. Por ejemplo, recientemente leemos en Marcos y Lucas del pobre hombre endemoniado con tantos demonios que se pusieron su nombre Legión.
Marcos 5:9 y Lucas 8:30. Pero en Mateo, la misma historia nos cuenta Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino. Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios?
Mateo 8:28-29. Sin duda era la misma circunstancia, pero en nuestro evangelio de Mateo, vemos el testimonio de dos testigos, según el cumplimiento de la ley. No se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquiera ofensa cometida. Sólo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación.
Deuteronomio 19:15. Jesús también hablaba de eso en Juan 8:17. Hay unos tres más ejemplos de eso en Mateo pero los notamos cuando llegamos, Dios mediante, durante este estudio.
Terminamos con otra expresión que solo se nota en Mateo, El reino de los cielos.
Se anticipa que el Rey rechazado estará en los cielos, no que hay un reino justo en el cielo. Refiere al reino futuro en el Milenio en la tierra, pero cuya referencia por nosotros es lo que llamamos “el reino en misterio” pues para nada se ve la administración celestial, aun en los lugares de la tierra que hacen profesión de reconocer al Señor Jesucristo como el rey. Lucas 19:12 nos cuenta Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver.
Allí esta aquel Noble, nuestro Señor Jesús. Nosotros lo reconocemos como el Rey con autoridad en nuestras vidas. Es su reino en misterio. Viene el día cuando será un Reino en Manifestación. Ese día veremos al Señor con su honor de todos los habitantes de la tierra y del cielo, y por eso, amamos aquel día. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman (o manifestación).
2 Timoteo 4:8
Felipe Fournier
22 diciembre de 2024