Léase por favor Mateo 1:1-25
Recién en un estudio bíblico que tenemos los viernes por la mañana por los hermanos locales, un hermano dijo que tiene la costumbre de sobrepasar las genealogías en la Biblia, a través de lo aburrido de leer muchos nombres, los cuales son difíciles de pronunciar. Entiendo su costumbre, pues la lectura de los primeros capítulos de 1 Crónicas nunca me ha sido fácil, aunque se encuentra entre estos versículos varias perlas preciosas que de otra forma se hubiera perdido. Pero por el judío, la genealogía del Mesías de Israel era algo necesario, pues las credenciales tenían que ser probadas por su decendencia. Así la genealogía en Mateo es la de Jose, el presumido padre (padre legal) de Jesús, Mesías de Israel. En Lucas, donde el tema es de Jesús, Hijo del hombre, tenemos la genealogía de María que nos conduce hasta Adán.
Conversando recién con un hermano de descendencia judía, hablamos sobre la gracia en el antiguo testamento. El evangelio de Juan nos dice Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
Juan 1:17 Aun así, Dios revelaba su carácter de misericordia y gracia en ejemplos en el antiguo testamento. Jonás, por ejemplo, en su gran terquedad contra los gentiles de Nínive dijo Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.
Jonás 4:2 (Para mí, este es el gran tema del libro de Jonás. Dios quiso enseñar a su siervo compartir de su carácter de misericordia, algo que a Jonás no le agradaba, que Dios mostrara misericordia a unos gentiles, enemigos del pueblo de Israel.) Acá en nuestro capítulo de Mateo, vemos en la genealogía de Jesús los nombres de cinco mujeres; son Tamar, Rahab (una gentil de Jericó), Rut (moabita), Betsabé (su nombre no parece, solo indica ella por haber sido la mujer de Urías), y María. Menos María, las cuatro anteriores eran mujeres conectadas con alguna cosa vergonzosa, y dos de ellas eran gentiles. Así, aunque no vemos abiertamente la gracia en el antiguo testamento, justo en esta genealogía de Jesús vemos como Dios puso dos mujeres de las naciones en gracia en la descendencia del Mesías de Israel.
Después de la genealogía que daba testimonio de Jesús como Hijo de David, vemos como Mateo también verifica su divinidad. Jose y María aun no estaban casados, sino prometidos, y su preñez preocupaba a Jose. Sin duda, pensaba que su prometida había tenido relaciones con otro hombre. Pero no, en un sueño (uno de cuatro sueños) le es revelado que ella era una virgen, y el niño concebido era del Espíritu Santo. El niño que iba a nacer era el cumplimiento de la profecía de Isaías. Su nombre iba a ser Jesús
que es el equivalente del nombre Josué en el antiguo testamento. Recordamos del libro de Números que este nombre no fue dado por los padres de Josué, pues ellos le pusieron el nombre Oseas.
Oseas
quiere decir “salvador”, nombre bonito sin duda, pero hay algo mas precioso, y parece que Moisés así lo entendía. Estos son los nombres de los varones que Moisés envió a reconocer la tierra; y a Oseas hijo de Nun le puso Moisés el nombre de Josué.
Números 13:16 Este pequeño cambio hace el significado cambiarse a “Jehová el Salvador.” Así se anticipa la salvación del pueblo de Israel, no tanto de sus enemigos los Romanos, sino del problema principal, sus pecados. Llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
La profecía de Isaías era así; Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
Isaías 7:14 El nombre Emanuel
quiere decir, según nuestro capítulo Dios con nosotros. Llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.
Así, aunque el tema de Mateo es principalmente Jesús como Mesías de Israel, se nota que su divinidad es cuidadosamente guardada por el evangelista.
Nunca había pensado antes de esto, y solo refiero a esto como una posibilidad. Los judíos, conversando con Jesús en Juan 8, hablaron de su descendencia de Abraham y acaso estaban insinuando que María era culpable de infidelidad a su prometido Jose. Jesús les decía Vosotros hacéis las obras de vuestro padre
, dando a entender que su naturaleza no venía del hombre de fe, Abraham, sino del mismo diablo. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios.
Juan 8:41 Acaso estaban sugiriendo que Jesús era nacido de fornicación. Unos versos más adelante, verso 48, dicen ¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio?
Pero, como siempre, Jesús dejaba a un lado sus insultos y habla a sus conciencias. Sus credenciales eran totalmente legitimas, probadas por su genealogía y su nacimiento como cumplimiento de la profecía.
Felipe Fournier
29 diciembre de 2024