Léase por favor Marcos 2:13-28
Este capítulo nos enseña como Jesús enfrentaba y contestaba la oposición religiosa que se ve en su claridad desde este el principio del ministerio de Jesús. En el último estudio, vimos como los lideres discutían como Jesús pudo perdonar los pecados, algo no visible, y Jesús los contestó, mostrando su poder de Dios para también curar la parálisis del pecador perdonado. En el resto del capítulo, vemos la oposición de los mismos a su capacidad y deseo de comer con pecadores y publicanos, de no mandar a sus discípulos ayunar, y de sus discípulos comiendo con sus manos en el día del sábado. Se ve que todo estaba relacionado con sus pensamientos equivocados acerca de lo que a Dios le agrada.
Levi, después conocido como Mateo (el mismo autor del evangelio que lleva este nombre) era uno de estos publicanos. Su trabajo era fácil comparado a los anteriores trabajadores de pesca. Solo tenia que cobrar y recibir los pagos a favor del gobierno romano, bajo cuyo poder la nación había sido sujetada. Estos publicanos eran odiados por ser siervos de los romanos, llevando a cabo un trabajo de tomar dinero de sus conciudadanos para dárselo al poder resentido y odiado. Los fariseos pensaban que ellos formaban el grupo menos digno de interés y respeto. Pero Jesús, pasando por el lugar donde Levi se sentaba en su trabajo, le decía nada mas esta palabra Sígueme.
En ingles, es dos palabras pero en español, se puede decirlo con una palabra nada más. Maravillaban antes a su poder y autoridad de echar fuera a un demonio, pero aquí se ve la atracción fuerte de su persona, disponible al ojo de fe como vimos en los cinco primeros del capítulo; el paralitico y sus cuatro amigos. En Isaías 53 leemos no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.
No andaba con aurora sobre su cabeza, como pintaban los pintores de épocas pasadas y así ilustrado por los católicos y otros. Su atracción era solo disponible al ojo de fe, y vemos la realidad de la fe de Levi, pues los publicanos eran conocidos como avaros, pero vemos a Levi preparando una fiesta por los demás, para que ellos también conocieran su nuevo patrón y líder, ya no el servicio de lucro de los romanos.
Es posible que los escribas y fariseos estuvieran bien informados en la ley de Moisés pero no entendían la gracia. Aunque este tema se nota más en el evangelio de Lucas, es un principio universal en los cuatro evangelios. Notamos en el estudio de Lucas que este versículo quizás es la clave de todo el libro; Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
Lucas 5:31-32 En nuestro capítulo falta el dicho acerca del arrepentimiento, pero estos publicanos y pecadores mostraron su arrepentimiento a través de su actitud de escuchar y aprender del bendito Señor Jesús. En Marcos, lo vemos a él como el Siervo de la gracia de Dios, y Leví había cogido un reflejo de esto. ¿Qué tal nosotros? Mucho más que Levi debemos entender y reflejar la gracia plenamente revelado en el día donde la gracia ha llegado a su mediodía. Sin embargo, es posible que nos sintamos un poco heridos también con Dios porque él es tan bueno con la gente que queremos denunciar, como lo hizo Jonás en el caso de los ninivitas, y como hacían los fariseos con los pecadores. No vemos tal cosa con el gran Siervo de la gracia de Dios. Él estaba a disposición de todos los que lo necesitaban.
En el próximo relato, vemos que los fariseos ahora hablan a Jesús acerca de sus discípulos. En el anterior, hablaron a los discípulos acerca de Jesús. En ninguno de los dos casos dirigieron sus palabras al indicado y así es muchas veces entre el ser humano. Pero es interesante ver como en el caso anterior, los discípulos no se encontraban con la necesidad de contestar. El Señor Jesús, con sabiduría divina, en cada caso de los cuatro en nuestro capítulo, enfrentaba la oposición y contestaba por todos los razonamientos de los religiosos. Los discípulos podían comer y regocijar de la presencia del bendito Hijo de Dios, el novio, entre ellos como hombre real. Nosotros vivimos en un día cuando el Novio es ausente, y el ayunar es apropiado y recomendado. Pero confieso por mí mismo que hay muy poco de lo que vemos en nuestros hermanos de la India, que tienen costumbre de ayunar antes de trabajar en una obra evangélica. Ayunar puede tener también significado en evitar otras cosas mundanas o naturales más allá que la comida.
Los religiosos, hipócritas y lejos de Dios a pesar de su apariencia de piedad, lucharon por una interpretación muy rígida de la ley en estos asuntos menores. Ellos fueron las personas que guardaron la ley con meticuloso cuidado, mientras consideraban que los discípulos estaban flojos. Jesús, por hablar de los odres y vestidos viejos, y además de los hechos de David, mostraba que la ley con sus requisitos ya había pasado su tiempo como camino de acercarse a Dios. David era el rey rechazado, y en aquel tiempo de desorden en Israel, los principios anteriores no se aplicaban. Así Jesús, el Mesías y rey de Israel era rechazado, y no era pecado comer con las manos en el día de sábado. Además, el sábado fue instituido para el beneficio del hombre y no al revés. La religión siempre coloca las cosas según los pensamientos humanos, como el hermano Ramon Alarcón acostumbraba decir “el hombre siempre mal interpreta las cosas de Dios.”
Felipe Fournier
21 abril de 2024