Marcos 3, segunda parte: La oposición familiar y religiosa a Jesús

Léase por favor Marcos 3:19-35

Primero quiero corregir lo que escribí la semana pasada acerca de Judas Iscariote. Dije que tenía un demonio pero la escritura es aún más fuerte. El verso citado era Juan 6:70; ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? Otro verso relacionado es Juan 13:27 Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto. Así el caso de Judas Iscariote es algo especialmente serio, pues en vez de ser endemoniado, el mismo diablo (Satanás) entró en él. Que yo sepa, no hay otro alguien en las escrituras cuya circunstancia era semejante. De ser tan cerca del Señor Jesús por tres años y medio y aun así poder ser usado de tal manera por el mismo diablo es algo espantoso. El ser profesante sin realidad es algo muy peligroso.

Nuestra porción de hoy empieza con oposición de su familia de Jesús (imagino sus hermanos y su madre, pues parece que José se murió joven siendo que no se menciona más después de la juventud del Señor Jesús) pues ellos dijeron que estaba loco. Y vinieron a casa. Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan. Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí. Los lideres en cambio dijeron Tiene espíritu inmundo. Tal vez usted, querido lector, ha pasada por tiempos difíciles con su familia que no entienden su interés en las cosas del Señor. Puede ser que a usted lo han desalentado para que no asista a la asamblea. Tal vez hasta decirlo que este loco. Eso duele mucho, pero no se olvida que nuestro Señor sufría lo mismo. Juan 7 nos cuenta Porque ni aun sus hermanos creían en él. No pensemos que Jesús no sentía estas cosas, siendo él persona divina. No, era ser humano de todo, y podemos estar seguros que le dolía mucho.

Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. Estos escribas de Jerusalén eran, supuestamente, los mas dotados e instruidos en las escrituras del antiguo testamento y en la ley de Moisés. Sabemos por la Biblia y también por la historia secular que ellos habían añadido un montón de cosas a la ley de Moisés, como la cerca puesta por Dios alrededor de Israel (el redil de Juan 10:16) no era suficientemente rígida. Pero ellos atribuían los milagros de Jesús (que eran imposibles de negar) como actos diabólicos. Como alguien ha dicho “¡Pobre ser humano! Vino el Señor Jesús, Dios manifestado en carne, y se lo equivocaron por ser el diablo.” (Un punto aparte; se nota en 2 Reyes 1 que el rey de Israel, de las diez tribus, hijo del malvado Acab, consultaba con el diablo. Y Ocozías cayó por la ventana de una sala de la casa que tenía en Samaria; y estando enfermo, envió mensajeros, y les dijo: Id y consultad a Baal-zebub dios de Ecrón, si he de sanar de esta mi enfermedad. ¡Que profundo era la caída de la nación que su rey consultaría con un dios ajeno que fuera el mismo Satanás!)

La acusación era absurda. A rara vez vemos el Señor Jesús usando lógico para discutir contra estos malvados religiosos, pero esta vez sí. Lo dijo como si fuera parábola, pero se nota que obvio era que hablaba de ellos mismos. ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. El reino de Satanás obviamente no ha llegado a su fin. Su oposición a las obras de Dios permanece hasta ser atado por Jesús justo antes del reino del Mesías, el Señor Jesucristo, durante el milenio. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años. Pero aun así no termina su reino, sino va a ser suelto para engañar al ser humano una vez más. Después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. Apocalipsis 20:1-4

Pero leemos algo claro acerca del fuerte atado justo ahora en Hebreos 2:14-15. En nuestro capítulo, Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa. Según Hebreos Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir (anular) por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

Esperamos hasta la otra semana para escribir algo sobre el pecado no perdonable, pues ocupa algo de atención. Terminamos este estudio notando como los familiares de Jesús lo buscan. Anteriormente en el capítulo dijeron está fuera de sí y ahora quieren interrumpir su ministerio. Pero Jesús contestaba que los que oyeron su palabra ya tienen prioridad sobre la familia carnal. Creo que hay una lección aquí por nosotros pues a menudo las relaciones familiares se usan como pretexto para evitar la obediencia al Señor.

Felipe Fournier
5 mayo de 2024