Marcos 5, continuado: El poder y bondad de Jesús

Léase por favor Marcos 5:21-43

Los gadarenos, a pesar de ver los resultados de Jesús triunfante sobre el poder de Satanás, echando fuera a los muchos demonios del pobre hombre, querían y rogaban que Jesús se fuera. Jesús se fue pero el testimonio fuerte del hombre continuaba, y podemos decir, continua hasta el día de hoy, aunque el Señor Jesucristo ya está en la gloria, esperando hasta que el ultimo sea salvo. Al regresar, hay una condición muy diferente que le encuentra, pero primero vino un hombre noble buscando ayuda por su pequeña hija, agonizando.

El hombre era principal de la sinagoga. Qué clase de posición era, no estoy seguro, pero imagino que era algo de importancia en la religión judía. Por él, fue un riesgo así venir a Jesús con fe en su poder, pues en el evangelio de Juan leemos los judíos ya habían acordado que si alguno confesase que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga. Juan 9:22 Pero diferente de los padres del ciego de Juan 9, este hombre quería tanto a su hija y tenía tanta fe en el Señor Jesús que vino con palabras de confianza. Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.

Jesús no iba a rechazar tal demonstración de fe, y se fue con él, rodeado con mucha gente faltando de cortesía, pues le seguía una gran multitud, y le apretaban. Nosotros a menudo tenemos la tendencia de hacer quejas cuando hay personas que no respetan nuestro “espacio personal” pero vemos a Jesús aquí no haciendo ninguna queja. El hombre endemoniado era una persona que tenía una condición que era fácilmente visto de los demás. A menudo en mis viajes veo estas personas drogadas, caminando en la calle en ropa que es sucia y hablando al aire, y se sabe que están muy necesitados del Señor. Pero otros muchos son como la mujer que vino a Jesús a escondidas. Su enfermedad, llamado aquí un flujo de sangre, era una enfermedad femenina y escondida. Imagino que la pobre mujer sufría mucho por falta de energía para vivir su vida diaria, así perdiendo sangre, aunque se podía esconder de los demás. Igual como el hombre endemoniado, el hombre no había podido ayudarle, aunque si aceptaba su dinero, dejándola ambos pobre y peor de salud. Así vemos otra vez la situación de la humanidad. No todos están en la condición desesperada y obvia del endemoniado, pero aun así están sufriendo y muriendo, pues todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23

Hay muchos que andan indiferentes a esta condición. Esta mujer no quería continuar con su enfermedad e igual como Jairo, vino con fe en el Señor. Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. No fue decepcionada pues en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Ella estaba contenta de recibir la bendición y desaparecer pero Jesús no quiso. Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. ¿No sabía Jesús quién era? Claro que sí, pero quería que ella le conociera mejor y escuchara su voz de bendición. Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; vé en paz, y queda sana de tu azote. ¡Palabras benditas! Hija dijo el Señor Jesús. Acaso digamos que era una expresión nada mas de ternura, y sin duda así era, pero a la vez, el Señor estaba diciéndole que ya estaba en una nueva posición como una hija en la familia de Dios. Ella antes sintió que estaba sana. Pero, ¿acaso su enfermedad iba a regresar? No, pues ahora tiene algo más que el sentimiento de salud, la palabra del Señor Jesús. La palabra del Señor es más importante que los sentimientos.

La escena ahora es una de mucha tristeza al principio, pues el hombre angustiado recibe las noticias, entregadas sin diplomacia y sin fe; Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro? Jesús no iba dejarlo sufrir así sin necesidad y le dijo No temas, cree solamente. La situación humana es una de temor, muy a menudo, si no de algo en el presente, del futuro que no conocemos aparte de la palabra de Dios. Así las palabras No temas son repetidas muchísimas veces en las escrituras.

Al llegar a la casa, hay una escena de lamentación; alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. No veo que esta lamentación era algo sincera, pues en poco tiempo, los mismos que estaban haciendo esta lamentación se ponen a burlas para el Señor Jesús. La niña no está muerta, sino duerme. La condición así de muerte de un creyente es una situación temporal. El hablar de la muerte de un creyente como la condición bonita de dormir se nota en las epístolas. Para ver dos ejemplos; He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados… 1 Corintios 15:51 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 1 Tesalonicenses 4:14 Así Jesús, resucitando a la niña, no quiere que se lo dijese a los incrédulos afuera. Se les dice a sus padres que le dan de comer, también ensenándonos como los nuevos creyentes necesitan de una vez la alimentación de las escrituras.

Felipe Fournier
2 junio de 2024