Marcos 6, continuado: Juan Bautista degollado, la multitud alimentada

Léase por favor Marcos 6:14-44

Jesús había sanado a mucha gente, tal que el corrupto y supersticioso Herodes se da cuenta de algo maravilloso que está pasando. Herodes era un descendiente de Esaú, y aunque eran parientes de los israelitas, siendo del mismo padre Isaac, eran enemigos desde hace el principio. Sin embargo, este hombre malvado tenía conciencia, y sentía su culpabilidad de haber matado a Juan Bautista. Marcos entonces, desvía brevemente de su historia de Jesús para explicarnos como sucedió que Juan Bautista fuera matado.

Estoy dispuesto de escuchar de mis lectores el motivo porque Juan Bautista hablaba con Herodes acerca de su corrupción, habiendo robado la esposa de su hermano. Que es una cosa muy fea y pecaminosa, no dudamos pero no entiendo porque Juan, siendo un hombre justo y temeroso de Dios, hubiera estado hablando con este hombre que no era de Israel. Juan nunca hizo milagro, según Juan 10:41 pero el supersticioso Herodes declara que Jesús era Juan Bautista resucitado. No tiene sentido, pero creo que vemos el poder de una mala conciencia, pues Juan no era el primero ni el ultimo injustamente sacrificado por este hombre cruel. Parece que estaba avergonzado por la forma y fealdad de sus hechos, degollando a un hombre que sabia era inocente y justo. Acaso su memoria de la fiesta, su lascivia, y su juramento necio le molestaba. Pienso que es eso de que nos habla Marcos 9:44 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. El gusano no se ve, pues hace su trabajo debajo de la tierra. Así el interior de Herodes, su conciencia que todo hombre tiene, le molestaba continuamente. El verso en Marcos nos enseña que eso sería para la eternidad.

Vemos dos grupos ahora que venían a Jesús. Marcos solo nos cuenta de un grupo, los discípulos, que volvieron de su viaje misionero. Pero en Mateo 14:12 leemos Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo y lo enterraron; y fueron y dieron las nuevas a Jesús. Me parece que estos dos grupos llegaron a la vez, y solo la sabiduría de Jesús era capaz de tratar con tal escena; un grupo entusiasmado por ver el poder del nombre de Jesús, y otro grupo, totalmente traumados y entristecidos por la muerte injusta de Juan Bautista. Se nota que Jesús no organizaba una protesta contra las acciones de Herodes, como se acostumbra ver en el día de hoy, entre grupos cristianos. Les dijo Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. La obra evangélica es a menudo a un costo físico y es bueno ver como el Señor Jesús reconoce la debilidad humana, y provee por un tiempo de descanso. Además, no dudamos que daba esperanza y ánimo a los discípulos de Juan, dándolos de entender que el ministerio de Juan no había sido en vano.

Pero Jesús no podía ser escondido por mucho tiempo. Aunque dudamos la fe de los cinco mil que fueron a escuchar a Jesús, vemos como el Señor se preocupaba por su condición física y espiritual. Salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. ¿Por qué no tenían pastor? Pues, su lideres eran muy religiosos, pero de todo egoísta. No pensaban del rebaño de las ovejas sino de si mismo y su posición y ventajas. Y siendo que se quedaron hasta muy tarde en el día, Jesús también se preocupaba por sus estómagos. Los discípulos también veían esto, pero respondían de una forma humana. El lugar es desierto, y la hora ya muy avanzada. Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y compren pan, pues no tienen qué comer.

Al escuchar las instrucciones de Jesús, también siguen con pensamientos humanos. Dadles vosotros de comer. ¿Comida por cinco mil? ¿Cómo se puede? Pero, habían olvidado el poder del perfecto siervo, y veían la cosa mas o menos igual a los desde el principio del capítulo que decían ¿No es éste el carpintero? Sin embargo, su falta de fe no impedía la solución que tenia Jesús. ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces. Creo que escucho el tono de voz con que contestaron, viendo la imposibilidad de alimentar a tantos con tan poco.

Pero Jesús les indicaba que hacer, y es interesante ver el orden que puso el Señor por tener tanta gente alrededor, y también se nota que había yerba verde para sentarse. Eran grupos de cien y grupos de cincuenta. Sugiero que los niños formaban los grupos más pequeños, siendo que niños son a menudo más inquietos. Así cada discípulo tenía sus grupos, y cuando terminaron de compartir, había una canasta extra por cada discípulo, incluso una por el inconverso Judas. Así vemos como nos dice Lucas 6:35 cumplido por Jesús. Haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.

Felipe Fournier
16 junio de 2024


Publicado

en

,

por