Marcos 14, tercera parte: El significado de la copa, la debilidad de Pedro

Léase por favor Marcos 14:22-31

Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos. Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada. De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.

Acaso no es necesario mencionar con mi grupo de oyentes, pero, por si acaso, comentamos sobre el error de catolicismo y, desgraciadamente, el gran reformador, Martin Lutero. La doctrina errónea del catolicismo es, de verdad, una blasfemia, pues dicen que el cura tiene potestad, al decir su misa, transformar el pan al cuerpo del Señor Jesús, la copa a su sangre, y volver a hacer otro sacrificio por el pecado. Esta es una triste negación de la verdad de Hebreos 10 y el capítulo entero, pero especialmente el verso 10; En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. No se puede equivocar que este verso una vez para siempre indica la imposibilidad que el sacrificio fuera repetido, mucho menos durante una misa repetida miles de veces. Martin Lutero se dio cuenta de eso, (que el memorial tuviera alguna relación con volver a sacrificar a Cristo), pero rehusaba soltar la doctrina del pan y la copa en alguna forma transformados al mismo cuerpo y sangre de Jesús. Se dice que el reformador suizo Huldrych Zwinglio lloró cuando Martín Lutero insistió en esta doctrina durante su reunión de octubre de 1529.

La pregunta fácilmente se entiende como metáfora, como dijo Zwinglio correctamente, y se nota esto en las mismas palabras del Señor Jesús, pues habla de el fruto de la vid que no iba a tomar antes del tiempo de la restauración de su pueblo terrenal a su lugar debido en la época futura del nuevo pacto, la época del milenio. Si los luteranos de hoy en día siguen con esta doctrina, o alguna forma de ella, no lo sé. El Señor Jesús usaba metáforas a menudo. Yo soy el camino, la verdad, y la vida… Yo soy la puerta… Así entendemos su uso de las palabras este es mi cuerpo y este es mi sangre en su sentido de metáfora como una representación de su cuerpo y su sangre.

Cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos. Hay poco comentario sobre esta canción, que supongamos era de los salmos de David, y se dice que de costumbre eran los salmos 115-118. Si es así, veo notable el verso 27 del Salmo 118; Atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar. ¡Cristo iba a la cruz, para ser la víctima, y la única víctima! ¡No iba a ser cuerdas ni clavos que lo mantuvieran en la cruz, sino cuerdas de amor! ¡Qué cosa es reflexionar sobre una canción del Señor Jesús en este momento! Otra cosa que veo es eso, que no había nada en la ley de Moisés que hablaba de la canción; era de costumbre, aparentemente, y Jesús cantaba con sus discípulos siguiendo la costumbre. Tenemos guía en la escritura acerca del cantar, relacionado con la adoración; hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Efesios 5:19-20 Solo sugiero que tengamos cuidado de hacer normas acerca de los himnos que da, quizás de costumbre. Creo que la clave existe en alabando al Señor en vuestros corazones. Si el corazón está en otro lado, solo cantando de costumbre, allí vemos la pérdida, no que el himno sea el mismo que se dio la semana pasada.

En este momento Cristo, con sabiduría divina, revelaba a Pedro el peligro en que estaba. Anteriormente, en Marcos 9 y 10, vimos como los discípulos (y Jacobo y Juan destacado en el capítulo 10:35) buscaban un lugar principal en el reino. El Señor advertía a todos primero; Entonces Jesús les dijo: Todos os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas. Esta cita viene de Zacarias 13:7 Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas… Pero Pedro, siendo uno de los discípulos más destacados, era un blanco de Satanás especial y Jesús le hablaba en palabras sencillas acerca del peligro. Pedro sigue con su protesta de ser mejor que los demás. Aunque todos se escandalicen, yo no. Solo en Marcos vemos el dicho del gallo cantando dos veces. Me parece que la primera vez era una advertencia especial a Pedro en el momento, pues leemos más allá en el capítulo Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo.

No reconociendo su propia debilidad, Pedro sigue insistiendo; Mas él con mayor insistencia decía: Si me fuere necesario morir contigo, no te negaré. Pero los demás, también dicen lo mismo; También todos decían lo mismo. Pero se nota que a pesar de su autoconfianza e ignorancia de su debilidad, el Señor no dice nada semejante como dijo de Judas que fuera mejor no haber nacido, sino, como nos cuenta en Lucas 22:33 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.

Sé que pasamos muy lento por este capítulo, pero me parece que vale la pena detenernos por lo mucho que hay de provecho.

Felipe Fournier
3 noviembre de 2024