Léase por favor Hebreos 7:1-19
Y háblale, diciendo: Así dice el Señor de los ejércitos: He aquí un hombre cuyo nombre es Renuevo, porque Él brotará del lugar donde está y reedificará el templo del Señor. Sí, Él reedificará el templo del Señor, y Él llevará gloria y se sentará y gobernará en su trono. Será sacerdote sobre su trono y habrá consejo de paz entre los dos oficios.
Zacarías 6:12-13 (Biblia de las Américas) (Cito de la Biblia de las Américas porque, desgraciadamente, la traducción normalmente muy buena de Reina-Valera nos deja con la idea de que el sacerdote y el rey son personas distintas, mientras que entendemos, por una mejor traducción, que son dos oficios que se encuentran en una sola persona.)
Hablando históricamente, es muy poco lo que aprendemos de Melquisedec, el rey y sacerdote que salió al encuentro de Abram después de que este librara a su sobrino Lot de su cautiverio. Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra…
, Génesis 14:18-19
La conexión con el Señor Jesús la encontramos en el Salmo 110:4, como ya hemos visto: Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.
El argumento del apóstol sigue siendo el mismo, pero con un cambio. Antes, veíamos que Cristo era superior en su sacerdocio al sacerdocio de la línea de Aarón, el sumo sacerdote de Israel. Ahora, el apóstol cambia un poco el enfoque de su argumento: presenta el sacerdocio de Melquisedec como superior al sacerdocio de Aarón, y muestra que Cristo, siendo sacerdote según este nuevo orden, es también superior.
Melquisedec … sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
Tan breve es la explicación de Melquisedec en Génesis 14 que no se menciona ni a su padre ni a su madre, ni de dónde venía, ni nada más de su vida. Así vemos en tal persona un prototipo del Hijo eterno de Dios, Jesucristo.
Los que dicen que no tenemos evidencia de Jesús como Hijo eterno de Dios no han prestado suficiente atención a estos versículos en Hebreos, pues, para mí, las pruebas acerca de la persona de Cristo aquí son muy potentes. Sabemos bien que Melquisedec era un hombre como cualquier otro y que tuvo tanto padre como madre, pero en el prototipo aparece como si viniera desde la eternidad. Así vemos en él un prototipo de Cristo expresado en tan pocas palabras. Y el argumento del apóstol sigue enseñando cuán grande era Melquisedec, pues el patriarca Abram fue bendecido por él, y también Abram le pagó diezmos.
Citamos los argumentos en orden, empezando con lo que aprendemos de la profecía de Zacarías. Zacarías profetizaba acerca del Renuevo que iba a construir el templo de Jehová. Aquella persona iba a ser tanto sacerdote como rey, y tal grandeza nunca se encuentra en la época de la ley, pues el sacerdocio de Aaron no tenia nada que ver con algo real, ni tampoco eran los reyes cualquier tipo de sacerdote.
¿Se acuerda del rey Uzías, quien intentaba ser también sacerdote? Mas cuando ya era fuerte su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso. Y entró tras él el sacerdote Azarías … le dijeron: No te corresponde a ti, oh Uzías, el quemar incienso a Jehová, sino a los sacerdotes hijos de Aarón, que son consagrados para quemarlo. Sal del santuario, porque has prevaricado, y no te será para gloria delante de Jehová Dios.
2 Crónicas 26:16-18. Cayó sobre este rey un juicio terrible por intentar meterse en lo que no le correspondía. Pero Cristo es ambos Rey de Reyes y sumo Pontífice, y para la eternidad.
El siguiente argumento es un poco complicado, y en el pasado me ha costado trabajo entenderlo, pero vemos que Leví, descendiente de Abram, tuvo que pagar diezmos a Melquisedec. Esto es contrario al orden establecido en la ley de Moisés, pues los levitas no recibían terrenos porque su oficio era para Jehová y para el tabernáculo, y así recibían diezmos para vivir. Pero en el prototipo los vemos no recibiendo diezmos, sino pagándolos a uno que era mejor que ellos, es decir, a Melquisedec. Así, los sacerdotes según el orden levítico eran inferiores a él.
El siguiente argumento es el de la bendición que fue dada por Melquisedec a Abram, y como nos enseña nuestro capítulo, el menor es bendecido por el mayor
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Así vemos a Melquisedec mayor que Abram y, por extensión, mayor que Leví, descendiente de Abram, y por lo tanto mayor en su sacerdocio.
Entonces vemos las limitaciones del sacerdocio de Aarón, pues: Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico … ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?
El sacerdocio levítico carecía de perfección y plenitud, y esto también muestra que dicho sistema era intrínsecamente imperfecto. Veremos, Dios mediante, más detalles sobre la imperfección del sistema levítico más adelante, pero, brevemente por ahora, vemos cómo los sacerdotes eran en sí mismos imperfectos, y así sus sacrificios no eran suficientes para satisfacer las demandas de un Dios tres veces santo. Por eso era necesario, según el Salmo 110, otro sacerdocio mejor: el de Cristo, según el nuevo orden.
Por fin, vemos cómo el sacerdocio aarónico era temporal, mientras que el sacerdocio de Cristo, según el nuevo orden de Melquisedec, es eterno e inmutable. Continuamos con este tema, Dios mediante, en el siguiente estudio.
Felipe Fournier
23 de agosto de 2026