Mateo 13, tercera parte: Otras semejanzas del reino de los cielos

Léase por favor Mateo 13:31-49

El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios. 1 Timoteo 4:1

Tocamos brevemente anteriormente las tres semejanzas primeras del reino de los cielos, pero solo por notar el crecimiento de la profesión cristiana, cuando empezó en Hechos 2 con tres mil creyentes, y ahora se cuenta alrededor de 2.5 mil millones de profesantes, casi la tercera parte de la población del mundo. De veras es un gran árbol, pero tiene en sus ramas, nidos de aves que son los espíritus engañadores de 1 Timoteo 4:1. El árbol grande se enseña la profesión exterior, mientras la levadura que leuda toda la masa es una corrupción interior, y tendrá su fin después del arrebatamiento de la iglesia, pues la profesión cristiana no tendrá dentro de sí ninguno con fe verdadera.

Una breve explicación de apostasía nos ayuda entender el peligro desarrollado en el libro a los Hebreos, donde el tema de la excelencia de Jesucristo se ve tan claramente, pero mientras, varias advertencias a los que eran nada mas profesantes. Para regresar al judaísmo, el viejo vino, sería necesario rechazar por total la persona divina y Jesús como el Cristo, el Mesías de Israel. Los profesantes eran bautizados, como nos enseña en Hechos 2, separándose de la perversa generación (Hechos 2:40), la generación que crucificaron a su Mesías. Para volver un profesante falso a la sinagoga, tendría que decir que fue un error el bautizarse; tendría que decir que Jesús era un falso Mesías, no enviado por Dios, un engañador. Un cristiano verdadero es incapaz de hacer tal cosa. Un apóstata entonces, es uno que niega por totalidad quien es Jesús. Tal persona después no va a regresar a profesar a Jesucristo, porque ellos han crucificado de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Hebreos 6:6 La profesión cristiana, en el día futuro, pondrán su fe en la bestia y el Anticristo, que será el colmo de la apostasía.

Así en las tres primeras semejanzas, vemos primero el enemigo implantando personas falsas, después espíritus malignos, y por fin, doctrinas de demonios.

Volviendo a las semejanzas siguientes en Mateo 13, ya vemos algo precioso, pues en los siguiente tres, vemos la obra de Dios, a pesar de los esfuerzos del enemigo Satanás. Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. Ya sabemos por verso 38 que el campo es el mundo. El tesoro escondido es formado de las personas que Dios ha marcado por bendición antes de la fundación del mundo. Sabemos muy bien quien es el hombre que vendió todo lo que tenía. Hoy día vamos nosotros a honrarle por tan gran sacrificio, tal sacrificio que se desarrolla en Filipenses 2:5-8 …Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. ¡De verdad vendió todo! ¡Debe hacer nuestros corazones brotar en alabanza por aquella persona divina que se hizo hombre!

Aquel hombre compró, no solo el tesoro, sino también el campo. Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos. Hebreos 2:9 Por todos es mejor traducido “por todas las cosas” pues tan grande era su sacrificio en la cruz que su muerte redimió o compró toda la creación. Los creyentes son redimidos; pero hasta los inconversos son comprados, dejándonos entender que la propiciación era suficiente para la salvación de todo el mundo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. 1 Juan 2:2

Pero no todos aceptarán su sacrificio, poniéndose debajo de su señorío. La siguiente semejanza nos habla de solo los verdaderos, de la perla de gran precio que fue redimido, también al gran precio de todo lo que tenía aquel bendito hombre Jesucristo. La perla es única, hablándonos de la iglesia como una sola cosa. La perla, como los peces de la semejanza siguiente, sale del mar que habla del mundo de los gentiles. La perla es una nueva creación dentro de la ostra perlera, hecho de una irritación, pero siendo hecho a algo muy hermosa y preciosa. ¡Que perfecta es la escritura en su descripción de pecadores perdidos, sin méritos algunos, salvados por gracia y hechos una perla preciosa!

En la última semejanza en nuestro capítulo, vemos como el evangelio sale a toda la mar como una red; los dos tipos de peces enseña de nuevo la verdad que el evangelio puede traer a falso profesantes junto con los verdaderos. Los ángeles en el día futuro son encargados con el juicio. Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Felipe Fournier
6 julio de 2025