Léase por favor Mateo 24:1-44
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
…El ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
Hechos 20:24
Estos dos versos nos hacen recordar la necesidad de tomar la escritura en su contexto. Como mencionamos en el estudio anterior, los discípulos formaban un prototipo del remanente fiel en un día futuro, cuando será predicado de nuevo el evangelio del reino en todo el mundo. Lo que Pablo y los demás apóstoles y los enviados por el Espíritu Santo en el libro de los Hechos no era el evangelio del reino, sino lo que Pablo llamó en el versículo citado arriba de Hechos 20, el evangelio de la gracia de Dios. (El mismo capítulo, verso 25, también dice que Pablo había pasado predicando el reino de Dios.
La predicación del reino de Dios tiene que ver con la obediencia de los creyentes en Jesús siguiendo los principios del reino de Dios. Aunque Jesús aun no reina todavía, reconocemos su autoridad sobre nosotros en el día de hoy.)
Con esta introducción, vemos cual era el evento que resultaba en las explicaciones de Jesús en nuestro capítulo. Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.
Se supone que los mismos discípulos, desde su punto de vista de judíos fieles al Dios de Israel, quedaban impresionados con el templo construido por un hijo de Esau, Herodes. Aprendemos de Juan 2 que era algo magnifico. Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo.
Juan 2:19-21 Pero en nuestro capítulo, las palabras de Jesús tenían un doble sentido, uno histórico y otro profético, aunque en aquel entonces, los dos eran futuros. Primero, el Señor les enseñaba que el judaísmo en la tierra de Israel estaba a punto de ser destruido. Los mismos judíos, dentro de unos días, iban a “destruir este templo” siendo la crucifixión de Jesucristo en el monte Calvario. Por ellos, esto también significaba su fin de ellos como una nación bajo el favor de Dios, aunque sabemos que Dios era y es longánimo. La destrucción del templo fue postergada hasta unos cuarenta años más, y vemos en los primeros siete capítulos de los Hechos que el evangelio del reino de Dios continuaba hacia aquella nación. La prueba de esto vemos en las palabras de Pedro en Hechos 3:19-21; Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.
Los tiempos de restauración hablado por los profetas es el reino del Señor Jesucristo, Mesías de Israel, pues la iglesia era un misterio en el antiguo testamento, solo mostrado por prototipo. En el capítulo 7 de los Hechos, vemos como la nación rechazó el ultimo testimonio a la nación en esta forma, eso era Esteban. ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros … Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él … y ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon…
Hechos 7:51-60 Así sellaron su destrucción, y no muchos años después vino Tito, general del ejercito Romano, para castigar por fin la ciudad de Jerusalén por su rebelión contra la autoridad romana, y en esta batalla se destruyó el templo con fuego. Aunque el incendio en si no podía destruir las piedras, los soldados buscaron rescatar el oro que derretía entre las piedras, y así el templo fue destrozado por total. Miles de judíos rebeldes fueron a la vez crucificados por los romanos, y los demás fueron llevados cautivos. Los cristianos, por la misericordia del Señor por la persecución de los judíos, ya habían huido de la ciudad. Hechos 8:1
Volviendo a nuestro capítulo, vemos que los discípulos hicieron tres preguntas al Señor Jesús, aparte de la multitud. Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?
Poniéndolo en otras palabras, las preguntas eran las siguientes: ¿Cuándo será la destrucción del templo? ¿Qué señal habrá de la vuelta del Señor Jesús por la segunda vez? ¿Qué señal habrá del fin del siglo? El Señor dejó a un lado la primera pregunta y enfocaba en las dos siguientes. Siendo ya un poco largo este estudio, solo vamos a notar el bosquejo de los dos capítulos que nos esperan; el capítulo 24 y 25. Como sabemos, la segunda venida del Señor tiene dos fases: Su venida por sus santos y su venida con sus santos. La venida del Señor por nosotros es lo que llamamos el arrebatamiento, o a veces “el rapto.” Sucederá cuando el Señor descienda con voz de mando y nos lleve al cielo; los muertos en Cristo resucitarán y los creyentes que estén vivos serán arrebatados juntamente con ellos (1 Tesalonicenses 4:15-18). Luego, vendrá sobre la tierra un período de siete años de tribulación. Será el cumplimiento de la septuagésima semana de Daniel (Véase Daniel 9:24-27). En el capítulo 24:4-44, el Señor trata con los eventos de esta semana de Daniel. Desde el verso 45 y siguiendo en el capítulo 25, vemos los eventos que preceden esta semana, o sea, el trato del Señor relacionada con la iglesia. En el verso 31 del capitulo 25, hay otro cambio donde el Señor habla de las naciones de los gentiles en el tiempo profético. Dios mediante, intentaremos explorar estos temas en los estudios siguientes.
Felipe Fournier
21 deciembre de 2025