Léase por favor Mateo 4:1-11
No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.
Juan 14:30
Nuestro capítulo, como también Marcos y Lucas, enseña detalladamente las tres tentaciones que Satanás puso al Señor Jesucristo en su condición debilitada por el hambre de no haber comido por cuarenta días. Entre otros versículos, este de Juan 14:30 nos asegura que la tentación de Satanás no tenía ni la posibilidad de tener éxito con el Señor Jesús, pues en él, no había nada para responder a las tentaciones. Yo, en la mañana, escucho las escrituras leídas en español, por una aplicación en mi teléfono. Lo escucho en español por dos motivos; uno es por mi deseo de mejorar mi entendimiento del idioma español, que ustedes saben no es mi primer idioma. El segundo motivo es porque los hermanos que se dedican a leer la Biblia en varios idiomas, usan varias traducciones y me chocan menos a los oídos pues conozco la traducción vieja que nosotros usamos en inglés (del rey Santiago, o como en inglés, King James) desde mi niñez. El señor que la lee en español usaba el verso en Hebreos 4:15 para sugerir que había en el Señor Jesús algo para responder a las tentaciones. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Eso me entristecía mucho y me sentí obligado de ambos escribirle y dejarle mensaje de voz de que tan triste era tal enseñanza. Quiera Dios que haya cambiado de parecer, pues la plena enseñanza de la escritura es que Jesucristo, aun como hombre, no tenía la naturaleza caída de Adán, como usted y yo tenemos. Sus tentaciones eran exteriores; nuestras tentaciones vienen ambos del exterior y también del interior.
Si decimos, ¿Por qué entonces las tentaciones, si no era posible que el Señor Jesús respondiera a tal tentación? Claro que las pruebas no eran para probar a Dios que su santo Hijo no pudo pecar, pues en el capítulo anterior, ultimo versículo, escuchamos la voz del Padre, justo de cielo, proclamando Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.
No, las tentaciones eran por mostrar al enemigo Satanás que Jesucristo hombre era fiel a Dios su Padre, y además, por enseñar a nosotros ambas la santidad del Señor y la forma en que nosotros podemos conquistar las tentaciones. Enfatizamos que Jesús respondía cada vez con la escritura, y el conocimiento de la escritura es de mucha importancia. Pero además, hay la necesidad de obedecer la escritura.
Jesús … después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
¿Hay pecado en tener hambre? Pues, claro que no, es la condición del ser humano, y Jesús era hombre con un cuerpo físico tal como el suyo y el mío. Pero Satanás, en su astucia, sugería que usara su poder divino para librarse del hambre. Me gusta como lo expresa el hermano Bruce Anstey; “La estrategia de Satanás se basaba en el conocimiento que había adquirido al observar la historia humana. Sabía que a los hombres les interesa más lo que entra en sus bocas que lo que sale de la boca de Dios.” Creo que es correcto decir que Jesús nunca usaba su poder divino para protegerse de cualquier cosa que su humanidad lo sometía. No tenía Jesús mandato del Padre hacer pan de las piedras, y así no lo iba a hacer. Respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
En la siguiente prueba, vemos que el diablo, por alguna forma que no nos explica el evangelista, llevó a Jesús a la santa ciudad y lo puso sobre el pináculo del templo. (Es interesante el uso de santa ciudad
para hablar de Jerusalén, solo aquí en Mateo, pero eso sirve para otro estudio. Se nota en Apocalipsis que es el único otro lugar donde se habla de Jerusalén como la santa ciudad, también dice así Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado.
Apocalipsis 11:8) El diablo en esta tentación citaba la escritura, pues aunque no entiende la escritura la puede citar, y se nota que la cita en una forma equivocada. Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.
Dejó sin citar lo que dice el Salmo 91:11 … Que te guarden en todos tus caminos.
Pero Jesús era obediente en todos sus caminos y así contestó a Satanás otra vez con la escritura No tentarás al Señor tu Dios.
La última tentación sucedió en un monte alto donde Satanás le ofrece a Jesús los reinos de la tierra. El verso con que empezamos nos enseña que el diablo es el príncipe de este mundo, y el busca adoración de los hombres. Jesús es el Rey de Reyes y Señor de Señores, ambos por su divinidad como Hijo de Dios, y también por su compra con su sangre. … Que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.
Mateo 13:46 El reino ha de ser suyo, pues, hasta que venga aquel cuyo es el derecho, y yo se lo entregaré.
Ezequiel 21:27 Pero, ¿adorar a Satanás para recibir el reino sin el sufrimiento de la cruz? No, para nada. Así Pablo nos dice el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo.
2 Tesalonicenses 3:5 Él está esperando con paciencia para tener el reino, y nosotros somos exhortados de aprender de su paciencia.
¿Por qué los ángeles vienen a ministrarle al Señor en Mateo? No sé, y si alguien desea comentar, me gustaría oír.
Felipe Fournier
19 enero de 2025