Léase por favor Mateo 5:13-16
Ya reconociendo los atributos por las bienaventuranzas de los que esperan con fe al reino y su rey, vemos que hay dos cosas que son metáforas usados por representar su posición de tales discípulos como un testimonio en la tierra. Estas dos cosas también pueden ser aplicados a nosotros mismos en el día de la gracia, como tal los discípulos del mismo Señor Jesús con respeto al reino. Estas dos cosas son la Sal y la Luz. En el día de hoy usamos la refrigeración por la preservación de comida, pero por la gran mayoría de la historia humana, era la sal que más se usaba. (Yo, como alumno de la historia, me interesaba leer como los ejércitos en tiempos pasados atacarían a los lugares que tenían la producción de sal como manera de estorbar la alimentación del ejercito del otro lado.) Los discípulos iban a ser una influencia de preservación a sus alrededores por mostrar las características con las cuales empieza el capítulo. ¿Acaso usted haya sentido algo semejante? Me acuerdo como un hermano me enseñaba una forma de mostrar, sin decir nada, que yo pertenecía a Cristo. Se podía obtener pequeñas etiquetas con versículos de la Biblia que se pegaba fácilmente en mi uniforme del trabajo, y yo de inmediato notaba la influencia en los hombres impíos que me rodeaban. Viendo mi persona acercando, guardarían sus revistas sucias, y disminuían sus imprecaciones y palabras feas. ¡Imagínese como seria este mundo después de la venida del Señor Jesús, cuando la influencia o la “sal” de los cristianos y, además, del Espíritu Santo, será quitada de este pobre mundo!
Pero la sal puede hacerse “insípida” (pues esta es la palabra que se usa en algunas traducciones que se entiende mejor.) Desgraciadamente, a lo mejor muchos de nosotros conocemos cristianos de profesión que ya no tienen semejante testimonio. Uno que anda en pecado no puede ser sal de preservación, sino va a ser como la sal insípida y su testimonio seria rechazado e ineficaz. No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
Nosotros disfrutamos de sal muy pura. Ellos, en aquel entonces, tenían que usar una sal contaminada con otras cosas, y si se mojaba, la sal “desvanecía” y dejaba la contaminación que no sirve para nada.)
El significado de la luz es más fácil de entender. Se acuerda que el judaísmo no era una religión misionera. La ley de Moisés nunca los aconsejaba buscar discípulos del judaísmo entre los gentiles. Si, era cierto, que los fariseos buscaron hacer prosélitos de los gentiles, pero Jesús los condenaba por hacerlo. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.
Mateo 23:15 Pero Jesús había llamado a sus discípulos a ser pescadores de hombres, ahora iban a ser como la luz reflejada de su Amo y Maestro.
Aquí habla de esconder la luz debajo de un almud (una canasta que se usaba como una medida de compra y venta.) Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud.
En Marcos, el Señor Jesús hablaba también de la cama. ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo del almud, o debajo de la cama?
Marcos 4:21 No toma mucha imaginación para ver de qué se trata el esconder la luz de testimonio debajo de negocios, o de diversión y relajo. ¿A qué clase de trabajo me dedico? El mundo recomienda que tenga el trabajo que rinde más ingreso, pero por el testimonio de Cristo, la lección es que no sea algo que esconde la luz de testimonio en este mundo, donde domina las tinieblas. Y se nota que el motivo no es destacar al individuo, sea el discípulo en el día de la gracia, o el discípulo esperando el reino terrenal. Es cosa notable que el Señor Jesús nunca buscaba su propia gloria, ni tampoco buscaba la fama, sino siempre la gloria de su Padre. El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero…
Juan 7:18 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Felipe Fournier
16 febrero de 2025