Mateo 5: El cumplimiento de la ley por el Mesías de Israel

Léase por favor Mateo 5:17-48

No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir … Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

En el estudio del evangelio de Lucas, vimos como Jesús, como el Hijo del hombre, vino mostrando pura gracia a los indignos. Los “dignos” o mejor dicho, los que se profesaban dignos, iban criticando siempre a Jesús por sus hechos de curar en el día sábado y no obligar a sus discípulos ayunar, entre muchas otras críticas. Le acusaron de no obedecer la ley de Moisés. Pero en el resto de nuestro capítulo, el Señor Jesús enseña la verdad que El mismo no solo había venido guardando la ley de Moisés, sino más bien cumpliendo la ley, mostrando cuales eran de veras los pensamientos y voluntad de Dios según los principios del reino de los cielos. La justicia de los escribas y fariseos era un fraude. Todo era del exterior, hecho por el ojo del hombre y Jesús muestra en este capítulo lo que Dios esperaba de veras. Ellos rindieron una obediencia técnica en asuntos ceremoniales e ignoraron el verdadero espíritu de la ley y el objetivo que Dios tenía en mente. Esta clase de justicia no conducía al reino.

El Señor procede en su predicación de citar seis enseñanzas de la ley de Moisés, cada uno distinguido por las palabras Oísteis que fue dicho a los antiguos… Se puede buscar las citas de cada cosa que el Señor menciona en nuestro capítulo. Los vamos a ver sin muchos detalles de cada cual, pero con algunas observaciones que pueden ser de enseñanza por nosotros, justo hoy en el día de la gracia, pues vivimos con los mismos principios, aunque esperamos una morada celestial, y no el reino en la tierra. Se empieza con homicida, sigue con adulterio, después del divorcio, después juramentos, entonces retribución, y por fin, el odio de los enemigos.

Empezando con el primero, vemos que el Señor ve más allá que la ley que decía simplemente No matarás. Éxodo 20:13 De esta manera, averiguó el acto del asesinato hasta su origen: La ira y el odio en el corazón humano. Acaso nosotros diríamos “para nada yo podría matar a alguien.” Pero, ¿acaso confesamos que somos culpables de ira y enojo contra algún hermano u otro ser humano? Juan nos dice en el capítulo 4 de su primera carta que existe la posibilidad con expresiones típicas de su forma de escribir; Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano. 1 Juan 4:20-21

Pero el Señor iba aún más allá a un principio que es demasiado importante por nosotros, especialmente hoy día cuando esperamos recordar a nuestros Señor Jesús en su muerte, con la intención de adorarle de corazón. Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. La justicia de los lideres, como vimos, era un fraude, y no solo eso sino también su adoración. Acordamos que mientras conspiraron contra Jesús, trayéndolo a Pilato, no entraron por no querer contaminarse. Ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse, y así poder comer la pascua. Juan 18:28 El Señor Jesús nos dice que para ser adoradores de verdad, tiene que haber reconciliación con nuestros hermanos antes.

La otra parte de este grupo de versos tiene un aspecto precisamente por la nación de Israel. Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino … De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante. Jesús había venido, como nos dice en el primer capítulo de nuestro evangelio, como el Salvador. Y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Le hicieron su adversario solo por haberle rechazado. Pero en los tres años y medio de su ministerio, Jesús iba con ellos siempre mostrando el amor y gracia. Vemos como la nación ha esta pagando el cuadrante hasta el día de hoy y no saldrán, no con los esfuerzos de sus armas de guerra, ni con el apoyo de los Estados Unidos, hasta el día aun futuro cuando el remanente aceptará a su Mesías, el Señor Jesús.

No dudo que lo siguiente, según el adulterio, toca a nuestra conciencia, especialmente a nosotros varones. Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. No creo que es necesario añadir algo más, pero me acuerdo de un hermano que me dijo, cuando yo era soltero y habiendo comentado sobre la falda corta de una hermana “es la segunda mirada que es pecado, hermano.” Lo que sigue en nuestro capítulo no se toma como algo literal de sacar los ojos o cortar los miembros. El Señor está diciendo que debemos cortar (en auto-juicio) todo en nuestras vidas que tenga la tendencia a despertar tales pensamientos en nuestros corazones. Justo hoy estoy usando el internet para compartir estos estudios. Sabemos demasiado bien sus usos de la manera explicada en estos versos, y allí lo dejo. Que tengamos conciencias sensibles, amados hermanos y hermanas, pues Satanás ha logrado destrozar a muchos testimonios a través de tales cosas.

Felipe Fournier
23 febrero de 2025


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