Mateo 6: Hipocresía, y tesoro en el cielo

Léase por favor Mateo 6:1-21

Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 1 Samuel 16:7

He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo… Salmo 51:6

Mientras leemos los hechos de los fariseos, tengamos cuidado mientras condenamos a ellos, no nos encontremos condenando a nosotros mismos, pues el querer ser admirado por otros es una emoción muy fuerte en el corazón humano. Su hipocresía de los fariseos cayó en tres esferas; limosnas, oraciones, y ayunos. En cada una, ellos buscaron la aprobación de hombres, y el Señor Jesús dijo de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Su recompensa quedaba solo con la admiración de los hombres, pues no estaban agradando a Dios, aunque supuestamente en todo eso era su meta rendir culto a Dios.

Tenemos bastante exhortación en las epístolas acerca de generosidad, o limosna como es nombrado aquí. En la primera epístola de Juan, donde leemos tanto del amor hacia nuestros hermanos, vemos Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? 1 Juan 3:17 Justo después en el verso siguiente leemos Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad y así no estamos dejados en ignorancia acerca de una forma de mostrar el amor, a través de ayudar económicamente a nuestros hermanos necesitados. Romanos 12, el capítulo que nos enseña lo que conviene a los que han recibido la salvación y perdón de pecados por la pura gracia de Dios, nos dice el que reparte, con liberalidad. Romanos 12:8 1 Corintios, que nos enseña acerca de la práctica en la asamblea nos dice En cuanto a la ofrenda para los santos … Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado… 1 Corintios 16:1-2 Hebreos 13 conecta la comunicación de nuestros bienes con la adoración y sacrificio, y por eso nosotros acostumbramos ofrendar en el culto del partimiento de pan, aunque no hablaba sobre eso el Señor Jesús cuando instituyó el memorial en los evangelios. Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios. Hebreos 13:15-16 Las palabras de exhortación del Señor Jesús en nuestro capítulo eran que el sacrificio sea anónimo ante los hombres, con palabras elocuentes; Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha…

Acerca de la oración, es bien interesante que muchos cristianos, a leer las palabras del Señor Jesús no uséis vanas repeticiones, como los gentiles… toman lo siguiente Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos… como si el Señor hubiera dicho “hay que repetir estas palabras.” Pero no se lo dijo así, y aunque esta escritura ha sido llamada “La oración del Señor” fuera mejor decir “la oración de los discípulos” pues no tenemos que pensar que el Señor Jesús así oraba. Mejor fuera que entendamos que el Señor daba ejemplo que clase de cosa se debe incluir en las oraciones, desde el punto de vista de un discípulo esperando que el Mesías establezca su reino. Hay seis peticiones en la oración. Las primeras tres tienen que ver con Dios: Su nombre, Su reino y Su voluntad. Las otras tres tienen que ver con nosotros; nuestro pan, nuestras deudas y nuestra liberación de las tentaciones. Así la enseñanza hacia nosotros tiene que ver con las prioridades en nuestras oraciones. La oración nos pone en comunión con Dios, y me gusta usar Lucas 24:19 como una enseñanza sobre la oración. Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? El que conocía todo lo que les preocupaba a estos dos discípulos deprimidos quiso escucharlos decírselo. Así es con nosotros; no en público como hacían los fariseos, sino en particular y secreto. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto…

Vamos a tener que continuar con este tema la semana que entra, pero no hay prisa para terminar con el estudio de estas enseñanzas del mismo Señor Jesús, que tocan nuestras vidas ahora mismo, aunque estamos nosotros esperando más bien el arrebatamiento antes de la manifestación del reino. (Hemos dicho antes, y volvemos a repetir, que el reino nos interesa bastante pues tiene que ver con nuestro Salvador reconocido como el Rey supremo, aquí en la tierra donde hoy en día es blasfemado.) Pero veo importante no dejar esto antes de mencionar algo sobre el ayuno. Siempre pensamos que el ayuno tiene que ver con abstinencia de comer, y así puede ser. Pero esta relacionado en nuestro capítulo con el tesoro en los cielos, y se ve como el vivir en vista del cielo, y menos en la tierra. Nos negamos el tesoro mundial para el tesoro celestial. ¿Qué hacemos el día domingo? ¿Lo gastamos en nosotros mismos, o en nuestros propios placeres? ¿U obedecemos la petición de nuestro Señor Jesús haced esto en memoria de mí? Dijo el Señor Jesús Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo… Puede ser que nos abstengamos de la comida también, si estamos en serio delante del Señor, buscando su voluntad en algo muy importante. Lo importante es ser sincero delante del Señor sobre cualquier cosa en nuestras vidas y si vamos a negarnos algo, que no sea por el ojo del hombre como los fariseos.

Felipe Fournier
9 marzo de 2025