Léase por favor Mateo 7:1-19
No juzguéis, para que no seáis juzgados.
Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro?
1 Corintios 5:12Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.
1 Corintios 14:29
El verso uno de nuestro capítulo ha sido tomado fuera de contexto muy a menudo en el mundo actual. Los homosexuales que profesan ser cristianos lo han usado para decir que otros cristianos no tienen derecho de juzgar su elección de vivir lo que ellos llaman “la vida alternativa.” Pero en el contexto, vemos lo que el Señor quiso decir porque no hay desacuerdo entre Mateo 7 y 1 Corintios. Como hermanos congregados al nombre del Señor, tenemos responsabilidad de juzgar las acciones y la enseñanza de los que profesan ser cristianos, pero no de juzgar los motivos del corazón, ni tampoco de mirar a nuestros hermanos con un espíritu de crítico. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?
El Señor Jesús no hablaba de no juzgar a las acciones corruptas o la enseñanza torcida, pues el mismo condenaba fuertemente a la hipocresía de los lideres de Israel y a la incredulidad de los Saduceos. Pero la actitud de buscar defectos de carácter en nuestros hermanos con el fin de criticar es de lamentar. Hay abundancia de pajas pero debemos mirar primero a nosotros mismos en auto juicio para encontrar las vigas.
Del verso 6 para adelante en nuestro capítulo, el Señor enseñaba a sus discípulos como debían servirle a el mientras esperaban el reino. Como hemos visto antes, estos principios también se pueden aplicar a nosotros mismos, como siervos del Señor Jesús en el día de la gracia, esperando su venida en las nubes. En el verso 6, el Señor refiere a dos clases de gente, perros y cerdos. No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos…
Los perros eran los gentiles incrédulos y los cerdos, los judíos incrédulos. Hay que distinguir quien está escuchando cuando hablamos en el servicio del Señor. Por ejemplo, no predicamos la elección de Dios desde antes de la fundación del mundo en el evangelio; más bien, el evangelio consiste en la predicación de la segunda parte de Juan 6:37 …y al que a mí viene, no le echo fuera.
La primera parte Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí
es un secreto familiar que no se comparta pues se usa de los inconversos de rechazar y poner en ridículo al evangelio.
Lo que sigue parece ser un cambio de tema, pero en verdad tiene que ver con el corazón que busca la verdad, comparado con los perros o cerdos. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá…
Dios quiere revelar su verdad, su amor, y su gracia al que busca. Me acuerdo de la historia, referente a lo anterior, de un señor inconverso que quiso usar la elección como una excusa por no creer. Dijo a un hermano que le daba el evangelio “la diferencia entre usted y yo es eso, que usted tiene fe y yo no la tengo.” El hermano le dijo “la Biblia nos dice en Efesios 2 que la fe es don de Dios. Pida entonces por fe y Dios seguramente se lo da.” El hombre contestó, en palabras enfadadas “Pues eso no hago ni lo voy a hacer, pues yo no quiero la fe.” Así se reveló, que su pretexto de rechazar el don de Dios no tenía validez. El hombre no quiere creer lo verdad de lo que sigue en nuestro capítulo que Dios es justo y bueno, un Dios de amor, mucho más que un padre terrenal. Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
Lo que sigue es llamado comúnmente “la regla de oro.” Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.
Romanos 13:10 nos enseña algo muy similar; El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.
El camino estrecho, explicado en los versos siguientes, es el camino de la fe, pues sin fe es imposible agradar a Dios
y eso es cierto, cualquiera que sea la dispensación en que se encuentra. Pero abundan los falso profetas que son mencionados en los versos siguientes, que se visten como ovejas, pero son lobos rapaces. En el día futuro, van a tratar de decepcionar a sus hermanos judíos de dar homenaje al anticristo. En nuestro día, vemos con tristeza las multitudes que son atraídas por las falsedades disfrazadas como cristianos. Me acuerdo de ver con tristeza el templo de los mormones en Huánuco, Perú, grande y ostentoso. No dudo que se acuden muchos más a aquel templo de falsedad que los que son congregados al nombre del Señor Jesús.
Terminando esta semana, vemos que nuestro juicio debe de ser a través de las acciones. Solo Dios puede juzgar los motivos de los corazones. Como hermanos en Cristo, evitemos la tendencia humana de juzgar los motivos como nos enseña en 1 Corintios 13:5 El amor … es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal.
Mi papa decía eso “Siempre conviene atribuir los mejores motivos a las acciones de nuestros hermanos.” Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.
Pero viene el día de juicio, tantos por el mundo profesante y falso de cristianismo, que de Israel apóstata que pondrá su confianza en el anticristo, el falso pastor de Juan 10:12. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.
Felipe Fournier
23 marzo de 2025