Léase por favor Mateo 7:21-29
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Este verso ha sido usado fuera de su contexto como prueba que se puede perder la salvación, por no hacer la voluntad del Padre celestial. Gracias a Dios, que tal cosa no es cierta; los que así enseñan deben entonces confesar que no hay nadie que puede indicar que siempre ha hecho la voluntad del Padre, y así el cielo estaría vacío. No, gracias a Dios, nuestra salvación no se apoya sobre nuestra obediencia, sino sobre la obra consumada de Cristo en la cruz, y su sangre derramada por nosotros.
Si eso no es la enseñanza del verso, ¿qué será su interpretación? Vemos el contexto con los versos antes y después. El verso 15 dice Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
Como hemos visto en esta enseñanza del Señor Jesús, no juzgamos los motivos, pero si juzgamos según las obras o sea, los frutos. A veces, se tarde bastante por manifestarse y así quizás es necesario esperar. Judas Iscariote no era detectado por los demás discípulos por tres anos y medio. Hacia milagros con los otros discípulos, incluso echando demonios, y eso entendemos de Juan 13:21-22. Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu, y declaró y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. Entonces los discípulos se miraban unos a otros, dudando de quién hablaba.
Se había disfrazado totalmente como uno de los fieles que seguían a Jesús todos los días de su ministerio. Confiaban en el para guardar la bolsa
y no sospechaban que usaba esto para su propio beneficio, siendo ladrón. Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.
Juan 12:6 Sin duda, Judas había llamado a Jesús “Señor” muchas veces, aunque casi no leemos nada de las mismas palabras de Judas en los evangelios. Por fin, se sentía obligado a hablar cuando los demás discípulos dijeron ¿Soy yo, Señor?
Por último, siendo que no hubo de otro, Judas también tenía que hablar. Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho.
El contexto de los versos después también apoya la interpretación de uno que es falso comparado con uno que es verdadero. Cantamos un corito, ambos en ingles y español, sobre estos últimos versos de nuestro capítulo. Puede haber dos casas que parecen ser igual de construcción; de afuera, cuando todo va bien, no vemos nada de diferencia. Pero cuando viene la tormenta, se revela que una era fundada sobre arena, y la otra, sobre la roca. Ayer vimos unos videos de YouTube del terremoto en Myanmar. Unos edificios, bien construidos, movían bastante pero no se cayeron. Otros se aplastaron en una ruina de polvo. Igualmente, vemos lo mismo en las casas de lujo aquí en California, construidas en zonas donde no hay roca sólida, pero hay una vista muy bonita de la mar; pero al venir lluvias fuertes tales como describe en nuestros versículos, estas casas se deslizan de sus fundamentos y se encuentran en pedazos, destruidas por fin por grandes olas de la mar. El Salmo 40 también describe el santo del antiguo testamento, cuya fe está en Jehová y no en filosofías humanas. Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
Así entendemos, como nos dice claramente 1 Corintios 10:4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.
Pero, en la práctica, ¿Cómo podemos construir nuestra casa, o sea, nuestra vida diaria, sobre la roca que es Cristo? Creo que sabemos cómo, pero por si acaso, vale la pena recordarnos que dijo el apóstol Pablo a los hermanos de Éfeso cuando se despidió de ellos en Hechos 20:32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.
La oración habitual y diario, y también la lectura y meditación de la palabra de Dios todos los días, va edificando la casa sobre la roca. Pongo la palabra “meditación” pues el evangelio de Lucas agrega algo mas a la alegoría con estas palabras cavó y ahondó.
La meditación no es algo común hoy en día. Hay tanta distracción y se nota que aun los que hacen videos en YouTube se dan cuenta de lo poco de la capacidad de atención hay en las personas. Así hacen grabaciones muy cortas. Pero la lectura y meditación de las escrituras no es algo de unos cuantos segundos de un video de YouTube. Se ocupa tiempo y reflexión. ¡Que el Señor nos ayude prestarle atención para construir nuestras vidas sobre la roca solida!
Felipe Fournier
30 marzo de 2025