Mateo 9, segunda parte: El Mesías, mostrando su poder para levantar la nación muerta

Léase por favor Mateo 9:18-38

Mientras él les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

Vemos en esta hija muerta una figura de la nación de Israel. Andaba en su presencia el rey con todas las pruebas de quien era, y en nuestro capítulo, vemos su incredulidad decidida; Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios. Pero en el hombre principal, vemos en figura el pequeño grupo de fieles en Israel que le reconocían por quien de veras era. Los ciegos de nuestro capítulo le dicen ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David! Mas adelante, en el capítulo 12:22, donde Jesús echaba fuera un demonio que había hecho a un pobre hombre ambos ciego y mudo, vemos Y toda la gente estaba atónita, y decía: ¿Será éste aquel Hijo de David? Lo sugerido en nuestro capítulo en aquel entonces sale con mas fuerza por el liderazgo; Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios. Pero Jesús si era Hijo de David, y así el mismo Mesías prometido a Israel.

Vemos entonces que, mientras iba por levantar de los muertos a la niña muerta, una mujer enferma se le acerca con fe, solo deseando que se le quitara una enfermedad de desde hace mucho tiempo, doce años. No me parece casualidad que la enfermedad de la mujer tuviera la misma duración que la edad de la joven que murió, doce años. La mujer enferma nos habla de la época de la gracia, que intercede entre la misión del Mesías de Israel a su propio pueblo. Ambos el pueblo de Israel y las naciones de gentiles se encontraron sin esperanza de curación, ambos totalmente perdidos. La mujer hubiera sido contenta de recibir curación de su enfermedad, pero Jesús quería que ella conociera una relación íntima con él. Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora. Así nuestra salvación en el día de hoy no es solo el perdón de pecados y la promesa de vida eterna, sino también una relación íntima, una relación que Israel nunca conocía. Pablo desarrolla esta verdad en la epístola de los Gálatas, una asamblea de gentiles que estaban engañados por judaizantes. Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes … pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Gálatas 3:22-25 Los que siguen la idea que seguir la ley tiene alguna virtud para un creyente no han aprendido la lección que tenemos en la mujer del flujo de sangre y la niña muerta; ambas sin esperanza y refugio menos por la fe en el Señor Jesucristo.

Pero a pesar de la pausa que vemos de Jesús yendo a la casa de Jairo (aunque aquí en Mateo no se menciona su nombre), el Mesías de Israel no ha suspendido su cuidado por la nación muerta. Vemos que la incredulidad sigue en abundancia. Acaso vemos en los incrédulos, supuestamente apoyando a los padres de la niña muerta, una ilustración de la nación actual. …Los que tocaban flautas, y la gente que hacía alboroto, les dijo: Apartaos, porque la niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él. Se dice que Tel Aviv, la ciudad principal de Israel, es semejante a la ciudad tan conocida como pecaminosa en los EU, Las Vegas. Toda clase de pecado allá se encuentra, y una burla también de Jesucristo. Pero se encuentran estos burladores “afuera.” Pero cuando la gente había sido echada fuera, entró, y tomó de la mano a la niña, y ella se levantó. Esta resurrección nacional de Israel espera la fe de un remanente de ellos en un día aun futuro. Los apóstatas que reciben el falso Mesías, el anticristo, quedarán afuera y serán destruidos. A desgracia de muchos en la profesión cristiana, esta verdad va perdiéndose. La enseñanza falsa de la iglesia reemplazando a Israel en los propósitos de Dios abunda, dando a muchos la idea que no hay futuro por el pueblo antiguo de Dios. Pero es una gran pérdida, pues tiene que ver con la gloria del Señor Jesús, Mesías y Rey de Israel.

Vemos también en los dos ciegos otra ilustración del poder de Mesías. Hay ceguedad gubernamental sobre la nación ahora mismo, según Romanos 11. Ha acontecido a Israel endurecimiento (o “ceguedad” traducción Darby) en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito… Romanos 11:25-26. Igualmente, como la mujer con el flujo de sangre, su vista será restaurada por la fe en Jesús, la fe que él es el Mesías de verdad. Habían clamado a Jesús, Hijo de David y Jesús dice Conforme a vuestra fe os sea hecho. Y los ojos de ellos fueron abiertos.

El capítulo termina con el mudo endemoniado curado, tal que se decía Nunca se ha visto cosa semejante en Israel. Y cierto era, pues el poder de Jesús Mesías en prototipo milenario se muestra; Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino. Vemos eso en la profecía de Isaías y Miqueas; Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Miqueas 4:2, Isaías 2:3 También sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo… Salmo 103:1-3 Bendice, alma mía, a Jehová … El que sana todas tus dolencias.

Felipe Fournier
27 abril de 2025