Mateo 13, segunda parte: Las semejanzas del reino de los cielos

Léase por favor Mateo 13:24-43

El Señor Jesús, como vimos en el estudio anterior, iba predicando del reino de los cielos en su forma misteriosa, en la pausa entre la primera y segunda venida del Mesías. Son diez semejanzas, y un breve resumen de las diez, acaso nos ayude para captar algo de su significado en bosquejo.

Tenemos la primera el día de hoy, la semejanza del trigo y la cizaña. Sigue la semilla de la mostaza y después, la levadura en la masa. Estas tres describen la obra del enemigo, Satanás, en sus esfuerzos de siempre de arruinar la obra de Dios. Las tres siguientes, también en nuestro capítulo, son del tesoro escondido, la perla de gran precio, y de la red con los dos tipos de pesca. Ellas describen la obra de Dios, a pesar de la obra de Satanás. Quedan cuatro más que se encuentran dispersadas por el resto del evangelio de Mateo; Mateo 18:23-35; 20:1-16; 22:1-14; 25:1-13. Todos ellas tienen que ver con nuestra práctica como los dependientes conscientemente sometidos a la soberanía del Rey ausente, y aunque nosotros lo llamamos Señor en vez de Rey, la idea es lo mismo. La semejanza en Mateo 18 tiene que ver con el perdón personal que debe ser lo común entre los siervos del Señor Jesucristo. Mateo 20:1-16 es la semejanza de los obreros y los galardones dados por la gracia. Mateo 22:1-14 es la semejanza de la boda y los que no querían venir y de uno que vino, pero mal preparado, sin el vestido adecuado. Y por final, en Mateo 25:1-13 vemos la semejanza de las vírgenes con y sin aceite en sus lámparas. En total, son diez semejanzas, que en su totalidad nos dan un bosquejo útil por entender las obras del enemigo Satanás, la obra de Dios mismo, y la práctica que corresponde al Rey ausente y el reino del cielo en misterio. Dios mediante, intentaremos abundar algo mas sobre estos en los estudios que siguen. Trataremos hoy con las primeras semejanzas en el capítulo 13.

La parábola y semejanza de la cizaña entre el trigo no queda tan difícil de entender, usando por ejemplo el hombre Simón del estudio anterior de Hechos 8 como tipo de cizaña entre el trigo. Si nos estorba el pensamiento de los verdaderos creyentes como trigo, el mismo Señor Jesús así se lo dijo a Pedro, llamándolo por su nombre anterior, que era Simón. Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. Pedro era trigo o sea, una persona con fe verdadera en el Señor Jesucristo. Judas era cizaña, podemos decir. Satanás lo tentaba y lo engañaba con la riqueza, y se perdió, suicidado. Pero Simón Pedro, aunque zarandeado, volvió arrepentido y fue restaurado, ya muy útil por el uso del maestro.

Un poco fuera del tema, pero de interés por nosotros criados en la ciudad, conociendo muy poco del campo y lo que allí crece. El hermano Emilio Balderas, hace tiempo cuando fui al Ejido Independencia Económica al sur de la ciudad mexicana de Mexicali, me enseñaba en su campo la cizaña. Yo, por falta de experiencia, casi no la podía distinguir del trigo real (puede ser que fue cebada y no trigo, de verdad no me acuerdo.) Pero la idea es eso que la planta era demasiado similar para el ignorante discernir. Así Satanás ha sembrado en la profesión cristiana una cantidad de cizaña que tiene la apariencia de piedad pero no es trigo y perjudica el campo donde la semilla plantada por el Señor era de lo mas puro y santo, su palabra perfecta. En el campo donde vive mi hija, yerno, y cuatro nietos, donde yo y mi esposa hemos construido una casa (y por la enfermedad de mi esposa no hemos podido vivir por el presente) hay muchos agricultores con familias bien bonitas. Tienen principios cristianos, en muchos casos, y por resultado, mucha gente deja su llave en su auto y deja su casa no asegurada por no tener miedo de meterse uno para robar. Sin embargo, la doctrina de los mormones que ellos siguen es una doctrina bien fea, acerca de la obra de Jesucristo, la persona de Jesucristo, y la salvación por gracia. Pero quieren ser reconocidos como cristianos y es fácil equivocar su piedad y práctica como una presentación real de la obra del Espíritu Santo. Pero según la semejanza, no es por nosotros arrancar la cizaña de en medio del trigo.

Algunos han usado la expresión Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero para decir que la iglesia va a ser testigo de la separación del trigo y la cizaña, y así va a pasar por la gran tribulación. Pero no es eso la enseñanza de la parábola y no podemos así aplicar estas semejanzas. Vemos los manojos justo hoy siendo puestos en manojos, lo cual sucedería más destacado después del arrebatamiento de la iglesia, visto en Apocalipsis como la gran ramera, capítulo 17, un compuesto de la profesión cristiana donde no hay ni uno de fe en el Señor; ellos habrán sido arrebatados, dejando atrás iglesias que siguen como siempre.

Ya por ser largo este estudio, terminamos notando las dos semejanzas siguientes, que cubre el mismo terreno, de las aves en el árbol y la leuda en la masa. Sin acepción, vemos la leuda como el ejemplo del pecado, como dijo el apóstol a los corintios que no juzgaban el pecado en su presencia; ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura… 1 Corintios 5:6-7. Así vemos la obra de Satanás en estas tres semejanzas, trabajando por contaminar y perjudicar la obra de Dios, con lo que parece ser mucho éxito. Pero su obra tendrá su fin y el reino será manifestado en un día no tan lejos. Mientras, nosotros esperamos aquella bienaventuranza del arrebatamiento a cualquier momento. ¡Que no seamos dormidas como las vírgenes en la última semejanza!

Felipe Fournier
`29 junio de 2025