Léase por favor Mateo 28:1-15
Terminamos en el estudio anterior con algunas palabras de la estrofa 2 del himno 577; “Inútil la prisión del Salvador; vana la detención – ¡Él es Señor! Desde la tumba ascendió, Si, triunfante El resucitó…”
Así el gran tema de nuestro capítulo es la verdad de Cristo resucitado. El ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo.
¿Por qué tan importante la resurrección de Jesucristo? Pues, en palabras sencillas, como ha dicho alguien (no me acuerdo quien era) “La resurrección es el sello de aprobación de Dios sobre la obra consumada de Cristo en la cruz.” Cristo triunfante sobre la muerte nos dice que esta gran obra de redención fue consumada en su totalidad. No hay posibilidad que algunos pecados quedaron sin pagarse, pues si fuera así, la muerte aun tendría su poder sobre Cristo. Pablo en su predicación siempre insistía en la verdad de Cristo resucitado. Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección.
Hechos 17:18 Festo, explicando la acusación de los judíos contra Pablo al rey Agripa, dijo sino que tenían contra él ciertas cuestiones acerca de su religión, y de un cierto Jesús, ya muerto, el que Pablo afirmaba estar vivo.
Hechos 25:19 Otra vez, Pablo dedica un capítulo entero sobre la importancia de la resurrección de Cristo en 1 Corintios 15. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras…
versos 3 y 4. Lo pone en palabras muy claras en el verso 17; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.
Volviendo a nuestro capítulo, no es muy fácil seguir los eventos del día de la resurrección, el primer día de la semana. Tenemos que estudiar los cuatro evangelios para coordinar los eventos. Creo que lo que leemos en Juan 20 nos enseña que María Magdalena hizo varios viajes al sepulcro. El primero es en los versos 1-4 en nuestro capítulo. Basándose únicamente en el relato de Juan, se pueden inferir al menos dos visitas distintas: Primer viaje (a oscuras) ve que la piedra ha sido removida, y corre a avisar a los discípulos. Segundo viaje (después de Pedro y Juan) ella ve a los ángeles. Se encuentra con Jesús por fin, aunque al principio no lo conoció. Esto explica por qué: Inicialmente informa que el cuerpo ha desaparecido, y más tarde informa haber visto al Señor resucitado. Acaso en el siguiente estudio, podemos dar una secuencia de eventos. Mientras, quiero explicar algo que parece una contradicción entre lo que pasa aquí con las mujeres (menos María Magdalena) cuando vieron a Jesús en el camino, después de haber escuchado el bendito mensaje de los ángeles No está aquí. Ha resucitado…
Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron.
¿Por qué, entonces, en Juan 20:17 leemos Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios
? Como hemos visto una y otra vez en el estudio de los cuatro evangelios, cada libro tiene su tema. Aquí en Mateo, como hemos visto muchas veces, el tema es Jesús el Cristo, Mesías de Israel. Las mujeres adorándolo a Jesús, abrazando a sus pies, nos habla del remanente de la nación arrepentida en un día aun futuro, cuando le van a conocer como su Mesías y Rey, y así lo van a adorar. En el evangelio de Juan, donde nos da la introducción de la iglesia y Jesús como Hijo de Dios, vemos otro tema. María quería detener a Jesús como un hombre en la tierra, y Jesús le dijo no me toques
o “no me detengas.” Él iba a ascender dentro de cuarenta días a la diestra del Padre para ponerlos en otra relación, conociendo a Dios como nuestro Dios y nuestro Padre. Como nos enseña en 2 Corintios 5:16-17 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es…
María quería mantener a Cristo como lo había conocido antes de su muerte, pero había una cosa más tremenda en el porvenir que ella en aquel momento no entendía.
Terminamos esta semana con la triste incredulidad de los lideres de Israel. En el capítulo 27 ellos habían dicho Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré.
Lo llamaron a Jesús engañador.
Pero ahora, se manifiestan a ellos mismos muy listos para engañar. Oyendo del terremoto, del ángel que removió la piedra para revelar a una tumba vacía, indudablemente entendieron que Jesús había resucitado tal como había profetizado. Pero no pueden admitir lo que sabían intelectualmente. Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos.
El dinero era un soborno pues los soldados, al decir que estaban dormidos, se pusieron a riesgo de sus vidas por no cumplir con sus deberes como soldados. (Vemos como Herodes mató a los soldados que cuidaron a Pedro cuando el ángel lo soltó. Hechos 12) Así vemos como la fe no consiste en saber algunos datos que son ciertos. Es necesario creer lo que Dios ha manifestado por medio de su Hijo, y aceptar su obra redentora en la cruz como sacrificio por mis pecados.
Felipe Fournier
19 abril de 2026