Marcos 8: Un mal entendimiento de la palabra de Jesús

Léase por favor Marcos 8:1-21

El Salmo 132 profetiza de la venida por Dios del hijo de David, el Mesías. Así dice En verdad juró Jehová a David, y no se retractará de ello: De tu descendencia pondré sobre tu trono … Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre … Bendeciré abundantemente su provisión; a sus pobres saciaré de pan. Salmo 132:11-15

Pero lo que hacía falta era la fe de entender y creer esta escritura en la presencia del Mesías prometido, y así, hasta con los discípulos hay torpeza espiritual para enfrentar el problema actual, tres días en la presencia del Señor Jesús sin recursos de alimentación. Acaso nos ocurra criticar a ellos por su falta de fe, pues hace poquito el Señor había alimentado a una multitud más grande que esta, es decir a cinco mil. Pero, ¿somos nosotros mejores que ellos? O, ¿no es cierto que el socorro del Señor de tiempos pasados no es suficiente para que no dudemos de él por el presente? Como ha dicho un hermano de épocas pasadas “la memoria no es la fe.” Así los discípulos, al ver la situación actual, responden con incredulidad. ¿De dónde podrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto? Pero Jesús no era cualquier alguien y desgraciadamente ellos en este momento no lo consideraban según la fe, ni siquiera según su memoria. Pero, ¡alabado sea el Señor! su poder no era limitado por la falta de fe de sus discípulos y así es en el día de hoy también. Con sus siete panes y pocos pececillos, el Señor alimentaba a todos con canastas restantes, y según el hermano Bruce Anstey, estas canastas eran otro tipo de canasta que la vez anterior de las doce canastas, una más grande.

Al despedir a la multitud, salieron en barca para otra región y el Señor encuentra una incredulidad aún más terco y triste. Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole señal del cielo, para tentarle. ¿De veras? ¿No habían visto o escuchado todas las señales que hizo Jesús, con tanta prueba de su divinidad y poder como Mesías de Israel? Pero su petición era deshonesta y en este momento el Señor ni siquiera los contestaba, pero si sentía su incredulidad perversa. En nuestra versión usa la misma palabra que vimos en el capítulo anterior “gemir” enfrentado con los resultados del pecado, el hombre sordomudo. Pero otros más instruidos que yo dicen que la palabra aquí es más fuerte; “gimiendo profundamente”, dándonos de entender que las cosas espirituales pueden ser más serias que las cosas físicas. Lo menciono porque noto en mis propias oraciones la tendencia de enfocar en lo físico, como los enfermos con cáncer u otras enfermedades entre mis hermanos, en vez de considerar las necesidades espirituales. He visto lo mismo entre los inconversos, que no tienen problema, aunque no son personas con fe en el Señor, de pedir o hacer petición por oraciones acerca de sus parientes o amigos que están enfermos. La enfermedad espiritual y así la necesidad de los fariseos era mucho mas seria que la enfermedad o debilidad del sordomudo.

Lo que sigue a mi me ha impresionado por años en su significado. Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca. Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes. Y discutían entre sí, diciendo: Es porque no trajimos pan. Otra vez vemos que se ocupan de su situación presente e interpretan todo según eso. Además, tan pronto vuelvan a ver su situación por el lado humano. Acaso porque esta vez, no tenían ni cinco o siete panes o peces, sino un solo pan. Pero eso no era ningún obstáculo al Señor de la gloria. Mas importante, por preocuparse de su falta de comida, dejaron de escuchar con atención la voz del Señor acerca de la levadura de los fariseos y de Herodes. Así pienso yo que, por ser distraído por los quehaceres y desafíos del presente, a menudo no interpreto bien la voz del Señor Jesús, hablándome en la voz suave.

La levadura siempre, y sin excepción en la escritura, nos habla del pecado. En la asamblea local tenemos un estudio particular de entre los hermanos para entender mejor las siete fiestas de Jehová en Levítico 23. La segunda fiesta es de los panes sin levadura que viene justo después de la pascua. 1 Corintios 5:6-8 nos da en palabras muy claras que es el significado de las fiestas de la pascua y panes sin levadura. Porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad. Eso no indica que el pan que usamos para la memoria del Señor sea pan sin levadura, sino nos habla de las cosas que impiden una comunión verdadera con el Señor Jesús. Con los corintios el problema era indiferencia a la levadura entre ellos mismos; un señor estaba conviviendo en pecado abierto con su madrastra y ellos no habían hecho nada. Eso era, en tantas palabras, la levadura de los fariseos, pues les faltaba verdad en el interior. Seguían con sus fastidiosas y escrupulosas prácticas religiosas, mientras rechazaban al humilde y santo Hijo de Dios en medio de ellos mismos. La levadura de Herodes era diferente pues el escuchaba con interés la predicación de Juan Bautista pero a la vez no cambiaba su forma de vivir. Le faltaba sinceridad. ¡Que nosotros también tengamos cuidado de caernos en la misma trampa, aunque somos de verdad creyentes en el Señor Jesús!

Felipe Fournier
14 julio de 2024


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