Léase por favor Mateo 25:14-30
Empezamos esta porción de Mateo 25 en el estudio anterior, pero deseo destacarla un poco más. Primero, vemos a tres personas diferentes, cada uno con lo que su amo le había dado. Como mencionamos antes, hay dos cosas que se ve; una es natural y la otra, espiritual. A menudo en el mundo de la profesión cristiana, se equivoca en el uso de estas habilidades o dones. Para usar un ejemplo bastante triste, conozco a una situación matrimonial donde la esposa tenía bastante habilidad para tocar un instrumento de música. Si me acuerdo bien, era la flauta que ella tocaba. La pareja asistía a una asamblea congregado al nombre del Señor Jesús, y siendo que no se ve para nada el uso de música en la adoración en el nuevo testamento, el marido dijo a su señora que estaba bien tocar la flauta por su propio bienestar o por simplemente el gozo de otros en casa, pues la música es algo natural. No es espiritual. Desgraciadamente, la señora decidió que su habilidad natural era un don espiritual. Ella dejó la asamblea para ir donde le dieron la bienvenida para tocar su flauta en la congregación, y también, dejó su matrimonio con el fin de poder usar su habilidad natural como si fuera algo importante en el servicio del Señor, mas importante aun de los votos de su matrimonio.
Acaso este ejemplo es un poco exagerado, pero temo que muchos han tropezado sobre situaciones semejantes, confundiendo habilidad o capacidad natural con dones espirituales. Si puedo lanzar una pelota de béisbol a 170 kilómetros por hora, ¿significa eso que Dios quiere que sea jugador profesional de béisbol? ¿Para entretener a muchos mundanos perdidos en sus pecados, pasando sus domingos entretenidos por deportes u otras distracciones que sirven para olvidar su estado espiritual para con Dios? Un ejemplo del antiguo testamento acaso nos ayuda. El siervo de Eliseo, Giezi, era uno que tenia algo de capacidad y al principio, lo usaba en el servicio de Eliseo, y por extensión, servicio a Jehová, Dios de Israel. Era, sin duda, el mensajero que llevaba el mensaje de limpieza de su lepra a Naamán el Sirio. Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Vé y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio.
2 Reyes 5:10 Vale la pena leer la historia completa, pero para mi ilustra la verdad que una persona puede hasta predicar el evangelio sin ser un creyente de verdad. Igual que Judas Iscariote, su pecado de Giezi era la avaricia y eso le quitó del servicio a Eliseo. Pero por último, vemos a este hombre leproso entreteniendo el rey impío de Israel con las historias de Eliseo y sus milagros. Y había el rey hablado con Giezi, criado del varón de Dios, diciéndole: Te ruego que me cuentes todas las maravillas que ha hecho Eliseo. Y mientras él estaba contando al rey cómo había hecho vivir a un muerto…
2 Reyes 8:4 Este rey, hijo del malvado Acab, le gustaba escuchar de milagros hechos por Eliseo, pero de arrepentir de su carrera malvada, no le interesaba. Así vemos Giezi usando cierta habilidad natural de contar historias, pero sin relación con Dios.
Es cierto que tenemos que trabajar por ganar la vida y proveer por los nuestros, y que bueno si Dios nos ha dado cierta habilidad que ayuda con los quehaceres que tienen que ver con la vida cotidiana. Yo y mi esposa tenemos habilidades bastante diferentes. Ella es muy buena con la matemática y números y esto le ha ayudado con el trabajo de contabilidad e impuestos. Pero le da mucho miedo hablar en la presencia de mucha gente. Yo batallo con la matemática y prefiero trabajar con ilustraciones y figuras si es posible. Sin embargo, no me da miedo hablar en público, y parece que el Señor me ha otorgado un don con idiomas. El don de idiomas, me parece, es algo natural, pero si lo puedo usar en el servicio del Señor, puede ser un talento que el Señor me ha dado para invertir en cosas celestiales.
Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
El mucho tiempo
es el tiempo de la ausencia de nuestro Señor Jesús durante nuestra época de la gracia. El arreglo de cuentas nos habla del tribunal de Cristo. Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo … De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.
Romanos 14:10-12 También vemos este tema en varios lugares en las cartas a los Corintios. Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.
1 Corintios 4:5 Es interesante ver que las intenciones de los corazones también son manifestadas.
En nuestro capítulo no se menciona ninguna diferencia de los premios. El premio por el que consiguió cinco talentos es igual de la persona que tenía menos pero también lo invertía bien. Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Si hemos podido hacer algo por el Señor, ¿no tenemos que confesar que es por la habilidad y don que Él nos ha dado? Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?
1 Corintios 4:7 Según Apocalipsis 4:10-11, las coronas que nos son dados como premios, sirven para glorificar al Señor Jesús. Los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder…
Terminamos con el siervo infiel quien conocía a su Señor como hombre duro y lo acusa de ser injusto. Obviamente, tal persona desconoce el amor y gracia de Dios. De otra forma, ¿Cómo puede acusar al Dios que envió a su propio hijo morir por nosotros, de ser duro e injusto? Él es uno de la profesión cristiana, pero sin realidad. Puede ser un Judas o Giezi, quien se ha identificado con la profesión cristiana, y por eso es responsable, aunque no sea un creyente de verdad. ¿Su fin de aquel falso profesante? Igual que las vírgenes sin aceite en sus lámparas. Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Felipe Fournier
1 febrero de 2026