Hebreos, la introducción continuada: Las advertencias y los errores de la cristiandad

Léase por favor Hebreos 1

Espero que mis lectores u oyentes me tengan paciencia por empezar tan lentamente en esta carta a los Hebreos, pero hay cosas destacadas que vale la pena entender antes de meternos detalladamente en su estudio.

Desgraciadamente, hay muchos creyentes dentro de la profesión cristiana que enseñan que, aunque confiesan que el creyente en Cristo es salvo por la gracia, tiene que mantenerse salvo por caminar en una senda de obediencia a la palabra de Dios. Como un hermano nos enseñaba cuando yo era joven dijo, ellos hacen dos cosas; primero, disminuyen la santidad de Dios, pues sabemos que la carne actúa en nosotros a diario. Si fuera necesario tener la santidad de Cristo mismo para entrar por fin en el cielo, ellos se dan cuenta que ninguno entraría. Así que, clasifican muchos pecados como “errores” que no califican para que uno pierda su salvación. Segundo, ellos enseñan que la predicación de la seguridad eterna del creyente, que la salvación es por gracia y nada más, hace al creyente descuidado en su caminar. No creen el verso de Tito que nos dice que la gracia nos enseña de caminar piadosamente. Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. Tito 2:11-14 En estos versos vemos en que consiste el verdadero camino para tener una vida que agrada al Señor.

Siguiendo el tema de los que enseñan lo que voy a llamar “la inseguridad eterna”, vemos en esta carta cinco advertencias que ellos mismos usan para avanzar sus enseñanzas. Pero como veremos, se ponen en gran riesgo, usando estos versículos, pues en cada pasaje vemos que los que apostatan en esta carta, no tienen posibilidad de regresar. Podemos decir que ellos no entienden la diferencia entre la apostasía y el retroceso espiritual. El tema en Hebreos es apostasía, y no retroceso espiritual. Citamos los cinco pasajes donde encontramos la apostasía.

    1. Hebreos 2:1-4 Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos … ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?… A menudo el predicador del evangelio usa este verso para amonestar a los inconversos, pero esto no es de verdad su interpretación. Cuando el apóstol habla de descuidar la salvación esta hablando al falso profesante acerca de la apostasía. El apóstol se incluye a si mismo usando la forma plural en humildad, admitiendo la posibilidad que un descuido espiritual era posible por cualquier, pero fatal al falso profesante hebreo.

    2. Hebreos 3:7-4:11 Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones … Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado…

    3. Hebreos 5:11–6:20 Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar … Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Note por favor la palabra imposible. Así los que usan este verso tienen que enfrentar que su enseñanza lleva a la desesperación de uno que es creyente pero ha caído en pecado. Yo he escuchado personas decir “aquel hombre era creyente.” Al menos que nunca era, no se puede decir esto.

    4. Hebreos 10:26-39 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio… Se nota otra vez que la caída en estos versos no admite recuperación, sino solo juicio. Otra vez, el tema es apostasía, y no retroceso espiritual.

    5. Hebreos 12:16-27 No sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento… Otra vez, vemos la apostasía pues dice que no hubo oportunidad para el arrepentimiento.

    Espero que vemos de introducción el gran contraste entre “la apostasía” de un falso profesante judío y el retroceso espiritual de un creyente de verdad. Ya que estoy llegando al límite de lo que normalmente no quiero exceder en tiempo de lectura, voy a dejar hasta el próximo estudio otra introducción para ver como esta carta toca a nosotros como creyentes que no somos Hebreos. Acaso tenemos la tendencia de pensar que esta carta no tiene aplicación a nosotros por este motivo, pero la verdad es eso que la profesión cristiana, lo que llamamos “la cristiandad”, por no prestar atención a esta carta, ha adoptado muchas practicas de las sombras de judaísmo al cristianismo. Se usa mucho entre los políticos que profesan ser cristianos la expresión “judeocristiano” pero esta carta enseña que no hay tal cosa. Dios mediante, veremos este tema en el siguiente estudio.

    Felipe Fournier
    17 mayo de 2026