Léase por favor Marcos 13:1-37
Me confieso sin capacidad para profundizar la profecía, y nuestro capítulo es de todo profético, teniendo que ver principalmente con el futuro del remanente de Israel, los pocos fieles que van a creer en el Señor Jesucristo en vez de poner su confianza en el Anticristo, el falso profeta. Todo esto va a suceder en los siete años de lo que llamamos “la setenta semana de Daniel” pues eso aprendemos por su profecía en Daniel 9, aunque, como notamos la semana pasada, la destrucción del templo ocurrió como prototipo del porvenir durante la predicación de los apóstoles en el primer siglo. Pero vale la pena aclarar algunos puntos donde cristianos han tropezado, aplicando los versos de nuestro capítulo a nuestra época, la época de la gracia. Como mencionamos la semana pasada, los discípulos aquí, antes de la cruz y antes de la venida del Espíritu Santo, representan el remanente fiel en aquel día aun venidero, y no a la iglesia.
Primero vemos el verso 10, que ha sido interpretado por algunos diciendo que es necesario que vayamos a todas las naciones con el evangelio de la gracia antes que pueda venir el Señor Jesús por los suyos, como nos enseña 1 Corintios 15:51-52 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
Esta es la esperanza bienaventurada
según la primera parte de Tito 2:13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo…
(Mencionamos la segunda parte, la manifestación gloriosa
, un poco mas adelante.) Esta esperanza es nuestra todos los días y no tarda para ninguna cosa, pues el evangelio de que se habla en nuestro capítulo es llamado en nuestro evangelio de Marcos, 1:14-15 Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
En ese tiempo venidero, el remanente fiel va a predicar lo mismo, el evangelio del reino, pues es la venida de Jesucristo como Rey de Reyes, o sea, la manifestación gloriosa
, que se predicará. No hay nada que tiene que pasar proféticamente antes que venga nuestro Señor Jesús por nosotros en lo que llamamos el rapto, o el arrebatamiento.
Seguimos entonces notando el verso 13. Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
Me acuerdo estando en Oaxaca por la conferencia hace quizás cuarenta años, faltando yo bastante en un entendimiento profundo de la escritura y también del idioma español. Estaba conversando dentro de mi capacidad con unos asistentes de la conferencia y no me acuerdo del tema de nuestra conversación, pero este verso salió destacado, y el que hablaba lo usaba en la doctrina tan popular entre el cristianismo de hoy en día; esa doctrina hemos llamado “la inseguridad eternal.” Fin de cuentas, enseña prácticamente que la salvación es por obras, aunque ellos que lo enseñan dirían que no es así. Pero si es, pues si tenemos que mantenernos salvos, después de ser salvos por la gracia, se queda que la salvación no es de toda la obra de Jesucristo. Es una triste enseñanza, que deja al creyente siempre en temor que Dios por fin me va a lanzar en el lago de fuego por no mantenerme fiel, o sea, perseverarme hasta el fin.
Pero este no es la enseñanza de este versículo.
¿Qué, entonces, quiere decir? Tomando el verso dentro de su contexto, vemos que tiene que ver con este remanente de Israel. Se llama “remanente” pues la gran mayoría de los judíos van a poner su confianza en el falso profeta, el Anticristo, y la bestia, que será la cabeza política mientras el Anticristo será la cabeza religiosa. Dentro del remanente, habrá dos grupos; un grupo será martirizado por los infieles que seguirán al falso profeta. Ellos tendrán una herencia celestial, pues van a morir durante este tiempo de siete años. El otro grupo son los del verso 13. …mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
Serán salvos para entrar en el milenio, el reino justo y perfecto del Señor de Señores y Rey de Reyes, Jesucristo.
Terminamos con otro verso mal entendido, el verso 30; De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.
La generación de que se habla no es un grupo de personas, sino una generación moral, como vemos en Hechos 2:40 Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.
La perversa generación es la generación de los que rechazaban en aquel entonces su Mesías, y en aquel día venidero pondrán su confianza en el Anticristo.
Acaso la semana que viene volveremos a hacer un resumen de los acontecimientos proféticos en el capítulo.
Felipe Fournier
6 octubre de 2024